Radiografía de los talleres españoles en 2023: digitalización, alta demanda de personal

Desde Recomotor analizan los retos a los que se enfrentará el sector y considera que España ganará la partida en su apuesta por la reutilizar frente a otros países con fuertes empresas de automoción que se decantan por las piezas nuevas

Publicado el 18 Oct 2022

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La automoción es un importante motor de crecimiento y prosperidad para España por su contribución social, pero, sobre todo, por su aportación económica como motor de innovación, generador de empleo de calidad y pilar del comercio internacional. A nivel global el sector se encuentra en un momento de grandes cambios, enfrentado a importantes retos estratégicos como la digitalización, la lucha contra el cambio climático, los altos precios de los carburantes y los cambios en las preferencias de movilidad. Todo ello está forzando su transformación.

Dentro de nuestras fronteras, la industria ha retrasado a 2023 su completa recuperación. “La crisis geopolítica, los altos costes energéticos y de las materias primas y la ‘salud’ de los mercados han pasado factura al mundo del motor. No obstante, 2023 será un buen ejercicio no exento de múltiples retos”, mantiene Jan Amat, cofundador de Recomotor, el primer distribuidor de piezas recuperadas para talleres y profesionales de la automoción.

Pieza clave en esta recuperación serán los talleres mecánicos. La reparación de vehículos sigue mostrando una gran resistencia y adaptación a las adversidades como, por ejemplo, la digitalización que amenaza la supervivencia de muchos de ellos.La sofisticada tecnología de los vehículos a motor y la necesidad de adaptarse a la progresiva llegada del coche eléctrico son obstáculos a los que los talleres de reparación más pequeños apenas pueden enfrentarse”, apunta el fundador de Recomotor.

Otro de los grandes retos a los que se enfrenta el sector de los talleres es la falta de personal cualificado. “Los talleres mecánicos necesitan reforzarse. Hoy por hoy existe una demanda de entre setecientos y un millar de operarios ante el aumento de actividad generado por los retrasos en la fabricación de coches”, explica Jan Amat que añade que “años atrás España perdía mecánicos ‘made in Spain’ que se iban a trabajar en Alemania, una pérdida que quedaba compensada por la incorporación de mecánicos de países del Este, Portugal o Polonia. Ahora, la buena remuneración que obtienen estos mecánicos en sus países de origen hace que en España se disponga de muy pocos mecánicos extranjeros y muy poca oferta de mecánicos propios”.

Por otro lado, Recomotor destaca la necesidad de aprovechar el alto volumen de piezas y recambios que ahora se desaprovechan en Alemania u Holanda, países en donde la cultura del ‘usar y tirar’ ha llegado a producir enormes cantidades de componentes desaprovechados. “Los talleres alemanes no quieren oír hablar de piezas de segunda mano, ya que su propia cultura los lleva a dotar de mayor prestigio a los coches nuevos. Esta creencia está amparada en la larga tradición y desarrollo de la automoción en la primera economía europea y hace que los coches usados van directamente al chatarrero; una circunstancia ésta que podemos aprovechar en nuestro país como ventaja competitiva, apuntan desde el primer distribuidor de piezas recuperadas para talleres y profesionales de la automoción.

En los países del sur de Europa como España, Italia o Portugal, donde nuestro parque automovilístico tiene una vida media de 14 años, existe una alta demanda de piezas recuperadas por la dificultad de encontrar repuestos antiguos. Una situación que se contrapone a la que viven países como Alemania, Holanda o los nórdicos, donde los talleres no quieren ni oír de recambio usado. Esto provoca que los desguaces del norte del Viejo Continente no apuesten por aprovechar recambios, si no que su modelo se decanta por ‘chatarrear’ el coche entero para ahorrar costes y tiempo. Si pudiéramos traer estos coches del Norte al Sur, haríamos que muchas de las piezas sean accesibles para una demanda que ahora es incapaz de encontrar en España”, explica Jan Amat.

En este sentido, Recomotor intenta concienciar a los desguaces de la importancia de ir más allá en el desmontaje de vehículos y apostar por la economía circular, como, por ejemplo, evitando reciclar un vehículo compactándolo, sino que es más interesante hacerlo separando las partes y vendiéndolas como es el caso de los neumáticos para empresas de caucho reciclado para parques o campos de fútbol.

En este escenario, no todos son retos y es que hay un patrón que se repite cada año y que parece instaurado en el sector del motor. Los vehículos que se fabrican en la actualidad son más fiables que nunca y resisten más y más kilómetros antes de que el embrague, la distribución o el aceite y los filtros comienzan a necesitar pasar por el taller. “Esto provoca que el volumen de compra de vehículos nuevos se vea afectado, pero, al mismo tiempo, los talleres se ven beneficiados porque se incrementan las reparaciones, matizan desde la empresa catalana, inmersa en la construcción de un macro almacén en Lleida para piezas de coche de segunda mano que verá la luz en 2023.

Hoy en día, la venta de modelos de más de diez años supera en un 30% a la matriculación de vehículos nuevos. Esta reducción en las matriculaciones hace que se pongan en el mercado menos recambios de primera mano, todo lo cual obliga a ‘hurgar’ en los tesoros escondidos del desguace. Es por ello por lo quelos talleres han de ser proactivos a la hora de invertir en herramientas, equipos y tecnología y garantizar la continua formación del personal para ser competitivos como ya lo están haciendo talleres Rodi, Midas, Feu Vert o Euromaster, entre otros; al mismo tiempo que confían en proveedores de piezas recuperadas para lograr dar un servicio fiable y de calidad que dé continuidad a su modelo de negocio, sostiene Jan Amat.

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Redacción TICPymes

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