La inestabilidad económica reduce las tarifas de los grandes operadores hasta un 30%

El vaivén de aceleración y desaceleración económica por la gestión de la crisis sanitaria ha enfriado el mercado de las telecomunicaciones

Publicado el 21 Dic 2020

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everis, consultora multinacional de negocio, ha presentado un informe en el que analiza el estado actual del sector telecom, y que propone además nuevas oportunidades y el camino a seguir por los operadores con el objetivo de salir reforzados de esta crisis sanitaria y económica.

El informe está directamente ligado con el que everis presentó anteriormente aludiendo a un necesario cambio del modelo de negocio y a las nuevas oportunidades de inversión a través de la innovación y los contenidos propios. En estos momentos, los efectos económicos de la crisis de la COVID-19 siguen creciendo y parece que perdurarán en la economía en general, sin hacer distinciones en la naturaleza del negocio o el modelo productivo.

En un principio, el sector de las telecomunicaciones se consideró uno de los sectores menos afectados por la naturaleza de su negocio y por una previsión de mayor consumo. Pese a ello, desde el confinamiento de marzo, los diferentes vectores de impacto, sumado a los cambios en el modelo de consumo y en el mercado han hecho que las principales operadoras hayan acometido históricas reducciones de hasta un 30% en tarifas que combinan fibra, fijo, móvil y TV para copar un mercado híper competitivo en los últimos años. Según los datos recopilados, la reducción de estas tarifas tiene una componente estructural que no va a variar significativamente en el futuro y otra parte temporal con carácter provisional.

Impactos consolidados en las operadoras

El informe, que cuenta con la aportación de información por parte de los grandes operadores, ha permitido a everis conocer mejor el impacto real de la crisis en este sector. Principalmente, existe una doble vertiente que afecta a las operadoras: mayores costes operativos y unos ingresos menores, derivados tanto de las restricciones actuales que limitan la movilidad y la actividad económica; como de un incremento de la morosidad y reducción de la economía familiar por la subida del desempleo y los ERTEs.

Ante estos vectores, las operadoras han reaccionado y se han protegido con prácticas de mercado más agresivas en cuanto a la captación y fidelización de los clientes, que redunda en una menor rentabilidad. Por otra parte, las compañías tienen que asumir unos mayores costes operativos derivados de la necesidad de establecer protocolos que garanticen la seguridad en las oficinas y en las actuaciones en casa de los clientes.

Estos impactos consolidados están directamente relacionados con la situación de la mayoría de sus clientes, tanto B2B como B2C. Desde mediados de marzo hasta ahora se han destruido más de 100.000 clientes B2B correspondientes a pequeñas empresas. Los sectores del transporte, turismo, automoción, energía, entre otros, se han visto especialmente afectados por la pandemia. Se estima, que un 25% de los clientes B2B en España están en situación de quiebra técnica. A pesar de esta negativa situación, las operadoras aún tienen muchas opciones para desarrollar su negocio en estos sectores, aprovechando la demanda directamente relacionada con la transformación y digitalización que permitirá sobrevivir a estos sectores; junto con la demanda inducida por los usuarios de los servicios actuales y futuros.

El camino a la transformación

Pese a la actual situación, las principales operadoras aun gozan de las oportunidades necesarias para mitigar los efectos de la crisis económica y sanitaria; y así trazar una ruta que les ayude a elevar la rentabilidad actual del negocio. En esa ruta destaca la transformación externa y la transformación interna, con impactos en los clientes como en los propios operadores, respectivamente.

En lo que respecta a la transformación externa, se trata de hacer propias las nuevas tendencias del mercado, facilitando el crecimiento de negocio mediante la digitalización del resto de sectores productivos y atendiendo a las nuevas demandas que ha generado la nueva realidad. Esto se lleva a cabo incorporando a sus catálogos productos y servicios de terceros, realizando una gestión unificada y onmicanal para ser más eficientes, ajustando así sus costes operativos, a la vez que se mejora la experiencia del cliente. Lanzando campañas que permitan captar mediante ofertas personalizadas al cliente ofreciendo servicios selectivos; a la vez que se incrementa la fidelización del parque actual con opciones flexibles de pago que minimizan la morosidad tanto en B2B como en B2C.

Por otro lado, en lo que respecta a la transformación interna, se han identificado cuatro caminos principales, que pasan por garantizar la supervivencia de las contratas, aprovechando los despliegues de fibra y 5G; desarrollar un nuevo modelo productivo, hacia un sistema mixto presencial y remoto; establecer nuevos modelos de comercialización de sus infraestructuras a terceros, haciendo valer su condición de generador de empleo y riqueza; y un aumento en la creación de contenido propio, siguiendo las demandas de los clientes.

Es importante que, teniendo en cuenta el contexto y los datos recopilados en el estudio, se destaque que se puede concluir que la mayoría de los sectores de actividad, clientes de las operadoras, tienen la obligación de transformarse y digitalizarse, generándose nuevas oportunidades de negocio al Sector Telecom. Las operadoras cuentan con las capacidades tecnológicas y los servicios para llevar a cabo estas digitalizaciones; teniendo así un papel fundamental en la recuperación del resto de sectores siendo una industria clave.

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Redacción TICPymes

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