Cómo convertir el caos informativo en conocimiento estratégico para la pyme

Un ERP ayuda a las pymes a estar al tanto de sus datos y operaciones pero se necesitan las capacidades analíticas que proporciona el BI para consolidar e interpretar grandes cantidades de datos.

Publicado el 23 Nov 2022

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Un ERP elimina los potenciales silos de datos. Y las aplicaciones BI permiten combinar información y extraer mayor conocimiento de los datos. Los datos y el análisis desempeñan un papel clave en la configuración de la estrategia empresarial de cualquier pyme.

Pablo Couso, director comercial de Datisa dice que “los datos y el análisis siempre han estado en el centro de las decisiones comerciales más críticas. Pero, con la cantidad de datos estructurados y no estructurados, que recopilan las empresas hoy en día, se hace más necesario que nunca disponer de una forma más eficiente de organizar, almacenar y analizar la información a gran escala. Un ERP con funciones nativas de BI reúne todo esto en una misma aplicación, ayudando a consolidar millones de puntos de datos en información clara, consolidada y procesable”.

Las pymes con mayor visión de futuro buscan pasar de los informes históricos a los modelos predictivos. Y esto, también ha impulsado el uso de aplicaciones ERP con funcionalidades nativas de BI. La capacidad para identificar tendencias y patrones, anticiparse a los cambios del mercado y sus riesgos potenciales o ajustar la planificación de manera proactiva, son solo algunas de las ventajas que proporcionan el ERP y el BI en su conjunto. Pero no son las únicas. Aquí desde Datisa apuntan una lista de beneficios más amplia de la que destacan los siguientes:

  1. Agregación y analítica de datos. Un ERP proporciona grandes volúmenes de datos. Datos que no están procesados y que esconden más valor que el que realmente aportan sin procesar. El BI integrado en el ERP permite a las pymes obtener información detallada de sus datos. Y, hacerlo, directamente, desde dentro de sus plataformas ERP.
  2. Información integral. Si el ERP incluye funciones nativas de BI no hará falta salir y entrar de una solución a otra para evaluar su rendimiento. Todos los datos están centralizados en un único repositorio. Y listos para convertirse en reportes, con mayor o menor profundidad, para convertir el “caos” de información en conocimiento estratégico o para responder en tiempo real a consultas concretas.
  3. Personalización. Aunque todas las áreas de una organización trabajen con un objetivo común, es posible que cada una de ellas, tenga sus propias metas y/o requisitos a la hora de evaluar o analizar los datos. La conjunción de ERP y BI hará que cada equipo genere los informes y cuadros de mando que necesite para cumplir sus propios objetivos.
  4. Decisiones en tiempo real. Un ERP con funciones nativas de BI proporciona datos y análisis en tiempo real para impulsar una toma de decisiones más rápida. Pero, también, más y mejor informada.
  5. Eficiencia. Un ERP con BI nativo permite consolidar, organizar y analizar grandes volúmenes de datos de diferentes fuentes. Y, hacerlo en tiempo real, eliminando así la barrera que tradicionalmente impedía la agilidad, la flexibilidad y la velocidad comercial.

En definitiva, un ERP es una parte integral del análisis de datos porque rompe con los silos entre funciones esenciales para el negocio como son finanzas, comercial o producción. El BI convierte todas esas fuentes de datos en mucho más que la suma de todas las partes. De tal manera que no solo son complementarios, sino que uno no debería existir sin el otro. El BI extrae información de las BBDD del ERP y, a través de diferentes cuadros de mandos e informes, hace que todas las áreas de la organización consuman la información que necesitan. Y el ERP desempeña un papel crítico para la toma de decisiones estratégicas cuando eleva sus capacidades con las funciones de BI.

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Redacción TICPymes

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