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lunes, 27 de junio de 2022
Tecnología
Cómo las empresas afrontarán los tiempos de inactividad de la red este verano
Debido a la inflación, muchos negocios han podido ver perjudicada su actividad en los últimos meses, por ello esta temporada de descuentos podría convertirse en la salvación de sectores como el textil entre otros. Por José M. Gómez, Regional Manager de España y Portugal en Cradlepoint
Redacción TICPymes22/06/2022

Con el fin de todas las restricciones en España y ante la inminente llegada de las rebajas veraniegas, los minoristas necesitan asegurar su actividad y que todo esté preparado para la alta demanda de sus compradores. Debido a la inflación, muchos negocios han podido ver perjudicada su actividad en los últimos meses, por ello esta temporada de descuentos podría convertirse en la salvación de sectores como el textil entre otros. Pero, para ello, es necesario contar con una conectividad de red e Internet inamovible que mejore la experiencia del usuario y asegure las ventas. Se trata de un imperativo empresarial innegociable cuando se gestionan negocios minoristas basados en transacciones, ya que las tiendas dependen de ello para realizarlas y obtener ingresos. 

El tiempo de inactividad de la red es un problema habitual, en especial en un mercado donde el sector del e-commerce ha experimentado una gran transformación y una rápida evolución gracias a la inversión en tecnologías como la Inteligencia Artificial, el machine learning o el proceso de adopción del comercio unificado. Ahora, las tiendas deben afrontar picos de venta como el de la primera semana de julio, pero en un mundo digitalizado pueden encontrar grandes problemas que interrumpan el tráfico de la red, por ejemplo, la falta de ancho de banda para gestionar todo el tráfico de las pantallas interactivas que utilicen conexiones IoT para compartir información, o los fallos de la red que dificultan la capacidad de funcionamiento de los terminales de punto de venta y el procesamiento de tarjetas de crédito. Todo esto puede interrumpir la actividad comercial y frustrar a los usuarios y a los clientes.

Por lo general, las conexiones por cable o de banda ancha ofrecen un tiempo de actividad de alrededor del 99,5%. Sin embargo, incluso ese grado de consistencia puede dar lugar a horas de interrupciones no planificadas al año que interrumpen la capacidad de un negocio para procesar las transacciones de tarjetas de crédito, realizar un seguimiento del inventario o llevar a cabo otras tareas críticas de la tienda durante las etapas de alta demanda de productos. Por ello es importante tener en cuenta los siguientes puntos a trabajar:

Conectividad y conexión

La conectividad es un componente cada vez más importante en la manera en la que los minoristas venden y los clientes compran en las tiendas. Gracias al aumento de la conectividad y los datos, los dispositivos móviles y las tabletas han cambiado el comportamiento de navegación y compra del público y la forma en que las marcas atienden a los clientes. El consumidor moderno está siempre conectado, lo que obliga a los minoristas a reevaluar la experiencia digital que ofrecen en las tiendas. Esto puede suponer ofrecer wifi gratuito en la tienda para ayudar a los clientes a estar conectados, ofrecer experiencias unificadas que conecten lo físico y lo virtual, o tener en cuenta todo el recorrido del cliente y conectar todos los puntos de contacto de la tienda, desde el compromiso con el establecimiento hasta las interacciones posteriores a la visita del consumidor.

Las marcas que aún no tienen en cuenta su experiencia digital en la tienda no tendrán nada que hacer contra la competencia. Una tienda conectada es más probable que atraiga a nuevos usuarios y que ofrezca a los minoristas más oportunidades de relacionarse con su base de clientes. A medida que esta dependencia de la conectividad aumenta, también lo hace el coste del tiempo de inactividad.

El coste real del tiempo de inactividad para las tiendas

Independientemente de la causa, el tiempo de inactividad de la red conlleva un alto coste y puede causar un grave daño a la marca, la reputación y la fidelidad de los clientes de una tienda. El tiempo de inactividad de la red tiene un alto coste y puede causar graves daños a las marcas, tanto en su reputación como en la fidelidad de sus clientes, de hecho IDC destacó hace unos años que la inactividad puede costarles al 80% de las pymes al menos 17.000 euros por hora.

El tiempo de inactividad afecta en mayor medida a las transacciones con tarjeta, lo que significa que las tiendas pueden utilizar la verificación telefónica para seguir aceptando pagos con tarjeta, lo que puede provocar largas colas. Sin embargo, uno de cada tres clientes abandonan las colas en las cajas cuando se ven obligados a esperar más de cinco minutos, y esto puede afectar la decisión del cliente de volver a esa tienda. Otra opción es aceptar los pagos con tarjeta sin autorización, lo que reduce las colas, pero expone a la tienda a riesgos de seguridad y fraude, ya que no cumple la normativa PCI. Las transacciones fraudulentas pueden entonces aumentar, y el negocio es responsable de las pérdidas. La última opción sería eliminar por completo la posibilidad de pagar con tarjeta, pero hoy en día cada vez menos gente lleva dinero en efectivo, lo que supone una pérdida de ingresos y que los clientes se vean frustrados.

Menos tiempo de inactividad, más seguridad, más transacciones

Sin embargo, hay soluciones que pueden garantizar la resistencia de los sistemas críticos durante todo el año, lo suficiente como para hacer frente al aumento de la demanda en los periodos de compras clave que pueden provocar interrupciones. En la actualidad, muchas empresas minoristas consideran la conectividad de banda ancha móvil como la panacea de un ancho de banda fácil y flexible que puede desplegarse en instalaciones nuevas y emergentes.

En el caso de las implantaciones más tradicionales, los comercios minoristas utilizan la banda ancha móvil como respaldo en caso de que la red principal se caiga, lo que suele denominarse "conmutación por error de la red". Las herramientas de gestión fuera de banda (OOBM) pueden aprovechar las redes móviles para reducir significativamente el tiempo de inactividad y la capacidad de gestionar a distancia cualquier problema que pueda surgir en la tienda. Las redes 4G LTE y 5G son más baratas y fáciles de adoptar y lo más importante es que proporcionarán mayor seguridad y mejor conexión, y la red podrá gestionar más transacciones a la vez.

¿Qué significa esto para el comercio minorista, además de menos tiempo de inactividad? Para los clientes, significa una solución rápida cuando llegan los problemas, menos probabilidades de que se formen colas y una experiencia de compra más fluida. Para los minoristas, esto supone abrir nuevas vías para mejorar las experiencias de los clientes y seguir siendo relevantes en un entorno de compras en constante evolución. Al aprovechar las últimas tecnologías, un minorista puede diferenciarse de la competencia del sector. Por ejemplo, la creación de tiendas pop-up, quioscos o experiencias interactivas puede atraer más a los clientes, lo que pone en relieve el papel fundamental de una conectividad móvil fiable, ya que esto no sería posible con una red tradicional.

Mantener los problemas a raya

Muchos minoristas están descubriendo que las redes móviles pueden generar beneficios, sobre todo como fuente principal de conectividad para aplicaciones que atraen a los clientes, como las tiendas pop-up y las experiencias interactivas. El tiempo de actividad de la red y de los dispositivos es esencial para asegurar la continuidad del negocio, especialmente para los minoristas que han pasado por un momento difícil y que buscan recuperarse del impacto de la pandemia.

Estos dispositivos de red móviles resuelven el problema de la gestión fuera de banda de las redes minoristas, actúan como respaldo de las conexiones tradicionales por cable y sientan las bases para una mayor transformación e innovación, lo que es crucial para atraer a los clientes a las tiendas. Pero lo más importante es que mantienen a los minoristas en funcionamiento las 24 horas del día para que los clientes puedan seguir comprando y las transacciones sigan siendo posibles en picos como el que experimentaremos los próximos días.