La ciberseguridad de las pymes es imprescindible para el bienestar del tejido empresarial español

En exclusicva para TICPymes Iosu Arrizabalaga, CEO de Factum, analiza cuáles son los tipos de empresa más afectadas por las ciberamenazas.

Publicado el 13 May 2022

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El camino hacia la digitalización ha dejado entrever, aun más, la importancia de invertir y comprobar el nivel de ciberseguridad de las compañías. En los últimos años, la sustracción de datos se ha convertido en uno de los negocios más lucrativos para los ciberdelincuentes. De hecho, solo en 2021, se registró un incremento de los ataques en más de un 150% con respecto al año anterior.

El tema de la ciberseguridad ya copa las preocupaciones de los directivos de compañías de cualquier sector. Más aún cuando se trata de pymes pues, En España, hasta el 70% de los ciberataques van dirigidos a las pequeñas y medianas empresas. Actualmente, los incidentes cibernéticos más comunes en pymes son tres: Phishing, conocido como suplantación de identidad; Ransomware, que se trata del secuestro de datos para su posterior venta; y Malware o software malicioso, que responde a un programa corrupto que destruye los sistemas informáticos de la empresa. Otros, como la introducción de virus o el filtrado de datos, pueden darse, pero se suelen registrar en menor medida.

Las pymes ya conforman el grueso del tejido empresarial nacional con una presencia de más del 99% y se enfrentan a una amenaza constante cuya resolución requiere un promedio de 35.000 euros de inversión por ataque, además de costes operativos y reputacionales, así como la potencial pérdida de clientes. En el caso de las grandes cuentas, el presupuesto para paliar los ataques puede llegar a ascender hasta los 500.000 euros, según datos del sector. Por supuesto, los costes de solución de los ciberataques o la inversión en la prevención de los mismos dependen también del flujo de datos con el que cada pyme trabaje y el tipo de malware al que se enfrente.

Una de las realidades más importantes a tener en cuenta es que las pymes se han convertido en el principal vector de entrada de las amenazas por ser consideradas por los ciberdelincuentes como el eslabón más débil de la cadena de suministro. Esto se debe a que sus sistemas, software y políticas de ciberseguridad suelen estar desactualizados o, en algunos casos, ser inexistentes debido a la falsa creencia de estas compañías de no considerarse foco de ataques por la dimensión de su negocio, cuando realmente son estas entradas vulnerables las más atractivas.

Además, el principal problema en este ámbito reside en la interconexión entre pymes y grandes cuentas, pues las primeras funcionan, en muchos casos, como clientes, colaboradores o proveedores de las segundas. Por este motivo, empresas tecnológicas especialistas en ciberseguridad, como Factum, responden a la demanda de las empresas y ofrecen soluciones personalizadas para cada caso. Ya no solo con la finalidad de proteger cada negocio según sus características, sino para evitar que los posibles ataques a empresas conlleven consecuencias fatales para sus terceros.

Como respuesta a esta preocupante realidad empresarial, Factum y Banco Santander han lanzado al mercado Cyber Guardian, un servicio que ofrece a las pymes la capacidad de evaluar su riesgo de ciberseguridad; proteger todos sus dispositivos, emails y navegación y detectar y eliminar todo tipo de malware, así como formar a sus empleados en ciberseguridad. Esta solución incorpora, además, una monitorización constante notificada proactivamente mediante alertas de seguridad. Todo ello presentado de forma fácil e intuitiva para que no haya necesidad de conocimientos previos por parte de los usuarios.

La propuesta de valor diferencial de Factum respecto a otras compañías tecnológicas de la competencia es visible en las innovadoras funciones que Cyber Guardian pone a disposición de las pymes. Entre ellas, cabe mencionar la herramienta de puntuación de Ciberseguridad. Con ella, los usuarios mantienen un seguimiento continuo del nivel de seguridad de su negocio y pueden gestionar sus riesgos. Además, el servicio de monitorización permanente y automático evalúa la gravedad de los riesgos.

Por supuesto, el primer paso para lograr la efectividad de los sistemas de ciberseguridad de una empresa pasa por la prevención. La formación y concienciación de los empleados es imprescindible para la detección de posibles fraudes y ciberataques, así como para la creación de una cultura empresarial segura para todo el equipo. Teniendo en cuenta que, según Factum, la vía de entrada principal para los ciberataques son los dispositivos personales de los empleados, mantener a los trabajadores actualizados sobre las acciones y planes en este ámbito es crucial para que las soluciones sean eficaces.

Factum considera imprescindible trabajar en estrategias capaces de proveer a las pequeñas y medianas empresas de soluciones de ciberseguridad que les permitan proteger su negocio al nivel de las grandes corporaciones. Al final, este esfuerzo es una labor imprescindible para el bienestar y el crecimiento del tejido empresarial español, así como para responder a la urgente demanda del mercado a nivel internacional.

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Redacción TICPymes

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