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jueves, 24 de septiembre de 2020
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La pandemia catapulta al oro como valor refugio ante la volatilidad del momento
El precio del oro aumentó casi un 18 % desde diciembre 2019 hasta mayo 2020, principales meses de expansión del COVID-19
14/09/2020

Una de las consecuencias más llamativa que nos ha dejado la pandemia Covid-19 es que el precio del oro aumentó casi un 18% desde diciembre 2019 hasta mayo 2020, y sigue subiendo. Asimismo, el precio de la onza se está acercando al récord histórico de 2011 cuando superó los 1.900 dólares. Estas son algunas de las conclusiones que se recogen en el informe Las perspectivas a futuro sobre el mercado del Oro en un entorno volátil, elaborado por BDO, una de las mayores firmas internacionales de servicios profesionales.  

El informe, que hace un análisis de cómo ha afectado la pandemia al precio del oro desde 2019 hasta 2020, detalla como ha aumentado la percepción del metal precioso como refugio seguro entre los inversores, lo que ha llevado a los 10 bancos centrales con las mayores reservas de oro del mundo (Estados Unidos, Alemania, Italia, Francia, Rusia, China, Suiza, Japón, India y Países Bajos) a incrementar sus fondos, hasta alcanzar las 34.736 toneladas en total entre los 10 países, con el principal objetivo de aumentar su protección contra la incertidumbre de la economía tanto interna como internacional. 

El estudio de BDO considera que el precio del oro seguirá subiendo a causa de tres factores principales. El primero, que el dólar americano y el oro son valores inversamente correlacionados: el índice de dólar americano terminó en 2019 con su menor aumento anual, solo un 0,24%, lo que genera que el precio del oro crezca. Otro de los factores es precisamente, la compra continúa por parte de los bancos centrales, una de las principales fuentes de apoyo para el precio del oro. Y, por último, el componente oferta-demanda debido a la sobredemanda que existe en el mercado del metal precioso.  

Durante las últimas tres décadas, el oro ha superado su precio en casi todas las grandes recesiones económicas, al ser un refugio cuando se producen turbulencias en el mercado. Además, este metal precioso es una inversión más segura frente a la inversión en bolsa o en otra clase de activos financieros. 

El futuro del oro

En 2019, la producción minera fue de 3.463,7 toneladas, un 1% menos que en 2018, año en el que se produjo la primera bajada anual en la producción desde 2008. 

El informe de BDO prevé que la producción de oro en las minas siga disminuyendo. El desplome, ha sido provocado por la caída de la producción en los principales países. China, por ejemplo, registró un descenso anual del 6%, el tercero consecutivo, debido a las restricciones medioambientales que entraron en vigor el pasado año en el país. Asimismo, en Sudáfrica e Hispanoamérica los problemas laborales han interrumpido la producción en varias ocasiones. 

Además, la industria podría quedarse sin oro extraíble en los próximos 20 años. El Consejo Mundial del Oro estima que en toda la historia se han extraído 190.000 toneladas de este metal precioso, el 77% de las reservas mundiales recuperables, por lo que calculando con el ritmo actual de extracción (unas 3.100 toneladas anuales), en una media de 20 años podrían agotarse las reservas de oro mundiales. 

Por esto, el reciclaje tiene que tomar un papel más importante en esta industria para poder compensar la bajada de la producción minera y elevar o mantener el suministro total.

BDO considera que aunque nos encontremos en una situación de incertidumbre, el oro es un valor que sigue teniendo una función relevante en los mercados de las tecnologías, joyas y construcción, ya que la demanda de estos sectores del metal precioso va en aumento. Como conclusión, el informe asegura que el oro es una materia prima de inversión solida y que genera rendimiento positivos a largo plazo.