La digitalización evita diariamente la emisión de 27.000 toneladas de CO2

Entelgy analiza las cuatro áreas que más han cambiado en el trabajo: la forma de hacer negocio, el ambiente en la oficina, la rutina laboral y la digitalización de los materiales, que permite ahorrar papel

Publicado el 17 May 2019

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Cada 17 de mayo desde el año 2006 se celebra el Día Mundial de Internet para conmemorar la importancia de la tecnología que ha transformado la forma en la que nos comunicamos y, por supuesto, trabajamos. Una fecha que coincide, además, con el Día Mundial del Reciclaje, establecido por la UNESCO en 2005, para concienciar sobre la importancia de reducir el consumo de recursos, además de reutilizarlos y reciclarlos.

Si bien es cierto que internet ha cambiado la forma en la que nos relacionamos con familiares y amigos, no menos importante es cómo ha transformado el espacio de trabajo. A día de hoy es imposible concebir la forma de hacer negocios sin internet, al igual que es posible trabajar en cualquier parte. Además, la irrupción de las pantallas y los documentos digitales permiten ahorrar en el consumo de recursos naturales cada día, lo que da un valor especial a la coincidencia de ambas efemérides.

Entelgy, the BusinessTech Consultancy, analiza las cuatro grandes revoluciones en el ámbito laboral que ha ocasionado la llegada de internet.

  1. La forma de hacer negocios: ha llegado el BusinessTech

En la actualidad, no se puede entender cualquier negocio sin la tecnología, ya sea para gestionar las comunicaciones, el talento, la productividad, las reuniones, la gestión de recursos, etc. A día de hoy, si las compañías quieren ser competitivas, no pueden conformarse con adoptar ciertas herramientas tecnológicas o adaptar áreas de negocio; deben entender la tecnología como una piedra angular sobre la cual hacer negocios, incluyendo una transformación cultural de los trabajadores.

Integrar la filosofía BusinessTech resulta imprescindible para que las empresas continúen siendo competitivas y maximicen el retorno de la inversión en transformación digital. Según la Guía semestral de inversión en transformación digital de IDC, los sectores que prevén una mayor inversión en este sentido en 2019 son: manufactura discreta (220.000 millones de dólares), manufactura de procesos (135.000 millones de dólares), transportes (116.000 millones de dólares) y retail (98.000 millones de dólares).

  1. El espacio de trabajo: tecnológico, compartido y “saludable”

Gracias a internet el trabajo se ha vuelto más colaborativo propiciando que se apuesten por espacios más abiertos, llenos de luz y más informales, dejando atrás las pequeñas oficinas que se utilizaban hace unos años. Además, las oficinas de empresas (grandes y pequeñas) han ido dejando paso a los espacios colaborativos, cada vez más habituales, para startups. Según la Guía de Inversión para Startups 2018-2019, el año pasado ya había 156 aceleradoras de startups identificadas en España. No es extraño que naciesen 4.115 startups solo en 2018 en España, según el informe de 4Y4N. Además, a principios de 2018 ya había 900 espacios de co-working en nuestro país, que no han hecho más que crecer en los últimos meses.

Tanto a los co-workings como a las oficinas tradicionales se incorpora cada vez más tecnología, como ordenadores, dispositivos móviles, pantallas digitales o pizarras, que se conectan entre sí, cuando es necesario, facilitando un entorno más colaborativo, incluso cuando el equipo está separado por miles de kilómetros. Una de las modalidades de trabajo colaborativo que influye positivamente en la productividad son las videoconferencias. Según un informe de IDC, el 44,6% de las pymes que las utilizan han reducido sus costes de desplazamientos. Además este tipo de soluciones permiten un teletrabajo eficiente al 32,1% de las empresas que hacen uso de ellas, mientras que el 57,1% de las pymes han mejorado sus relaciones con clientes y proveedores gracias a las videoconferencias.

  1. Rutina diaria: conexión constante

El trabajo diario ha evolucionado enormemente con la irrupción de internet. Desde las comunicaciones, que han pasado de ser esporádicas a realizarse en tiempo real a través de un correo electrónico o un sistema de mensajería instantánea online, hasta la elaboración del trabajo en sí mismo. La posibilidad de que varias personas, incluso separadas geográficamente, puedan trabajar en un mismo proyecto a la vez o la aparición del teletrabajo son algunas de las modalidades que han surgido con la aparición de internet. Sin duda este último ha sido el que ha experimentado un su mayor auge. En España, en el segundo trimestre de 2018, 1,43 millones de personas utilizaban esta modalidad laboral, según el Monitor Adecco de Oportunidades y Satisfacción en el Empleo elaborado por el grupo de recursos humanos e investigadores de Barceló y Asociados.

Por otro lado, la aparición de internet en cada vez más aspectos de nuestra vida ha propiciado que muchas personas sientan que están conectadas con el trabajo continuamente. El hecho de utilizar el dispositivo personal para trabajar provoca que muchos de los empleados sientan que no desconectan en ningún momento de su trabajo y que, en ocasiones, estén pendientes de los correos electrónicos e incluso respondan fuera de su jornada laboral o en períodos vacacionales. De hecho, según un estudio de Infojobs de 2018 el 51% de la población activa española declara responder e-mails y atender llamadas de trabajo durante su período de vacaciones o en sus fines de semana.

  1. Más digitales, mayor respeto al medio ambiente

Con el paso de los años se ha ido evolucionando del lápiz y papel al ordenador y a los documentos digitales. Este hecho, además de ser ser beneficioso en términos de productividad, también lo es para el medio ambiente ya que el consumo de papel por parte de las empresas suele ser menor al contar con soluciones que favorecen la digitalización de documentos. Por ejemplo, Sanitas ha reducido el envío de guías en papel a sus clientes desde 2009 en casi 675.000 unidades, evitando la emisión de 1.012 toneladas de CO2 a la atmósfera, además de evitar la tala de 3.037 árboles. Actualmente existen numerosas consultoras que tienen programas específicos para ayudar a las empresas a conseguir “Cero Papel”. Es el caso de Entelgy ConsultingTech que con las soluciones de sus partners como Opentext(™) o Esker® con el programa Quit Paper ® ha conseguido que empresas como Port Aventura hayan ahorrado el consumo de unos 300.000 documentos al año, que equivale a unos 38 árboles no talados, además del ahorro correspondiente en materiales y energía que se traduce en: agua (59.150 litros), emisiones de CO2 (5.716 kg), electricidad (9.153 kilovatios) y que ha supuesto la obtención del sello Verde GreenDOC.

Otro de los procesos que han experimentado una gran digitalización y que han reducido el consumo de papel, es el de facturación. Aplicar soluciones de este tipo supuso un ahorro de media de más de 8.000 documentos al día, lo que supone evitar la tala de 176 árboles y al ahorro de más de 270.000 litros de agua, 43.160 kilovatios de luz y 27.000 toneladas de emisiones de CO2 .

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Redacción TICPymes

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