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martes, 19 de marzo de 2019
Tecnología
¿Cuánto dinero cuesta realmente fabricar un smartphone?
Hoy en día los smartphones más caros cuestan varios miles de euros. Sin embargo, si sólo tenemos en cuenta los costes de producción, ¡deberíamos tener hasta cuatro por el precio de uno!
07/03/2019

¿Por qué los fabricantes de teléfonos móviles suben tanto los precios? ¿Qué incluye el precio de un smartphone? Para descubrirlo, analizamos detalladamente cómo cambia el precio de uno de los teléfonos más populares del mundo a lo largo de todo el proceso de producción, transporte y venta.

Fabricado en China, pero ¿de verdad?

En teoría, el sello de “Fabricado en China” en la parte posterior de la caja no deja ninguna duda sobre el origen del smartphone. En la práctica, la cuestión no es tan sencilla.

Aunque el dispositivo se ensambla en China, las fábricas chinas son sólo el último eslabón de una larga cadena de suministro y producción. Las piezas individuales se fabrican en diferentes países y continentes como Alemania, Holanda, EE. UU., Japón o Taiwán. Las pantallas, los procesadores y otros componentes tienen que recorrer un largo camino antes de llegar a la línea de producción y debemos tener en cuenta que el transporte cuesta dinero.

Además, también hay costos de mano de obra extremadamente bajos, ya que no superan ni siquiera el uno por ciento del precio final. El costo total de fabricación del teléfono y los accesorios básicos (auriculares y cargadores) que lo acompañan representan aproximadamente el 26% de la cantidad que pagas en la tienda.

Los fabricantes y sus ganancias

Con los dispositivos fabricados y empaquetados (el embalaje tiene un costo adicional, alrededor de 3 euros), el siguiente paso es la distribución. Al comprar un smartphone, también pagamos los gastos de transporte desde las fábricas hasta los mayoristas. Sin embargo, constituyen una parte muy pequeña del precio, sólo unos 3 euros.

Desde los almacenes y mayoristas los teléfonos van a las tiendas. Al fijar el precio final, se añaden los costes de producción y transporte:

  • El margen del vendedor durante la distribución oficial no lo fijan las tiendas y los intermediarios, sino el fabricante. Por esta razón, los precios de los nuevos modelos en las tiendas físicas suelen ser idénticos justo después del lanzamiento. En el caso del smartphone analizado, los vendedores reciben el 5% del precio, es decir, 26 euros.
  • El margen del fabricante es del 22% de la cantidad que gastamos en el teléfono en la tienda. No se trata de un beneficio puro, por supuesto, pero el margen sigue siendo bastante elevado.
  • El IVA de los smartphones es del 21%, que representa el 17,4% del precio final.

Los gigabytes que nos pueden engañar

En general podemos elegir el teléfono en dos versiones que difieren en la cantidad de memoria disponible. Y aunque para el fabricante el coste de aumentar la memoria de 32 GB a 128 GB es sólo una docena de euros, la diferencia del precio final es mucho mayor. 

Este es un truco psicológico inteligente. Por lo general, no pensamos en el costo real de los gigabytes adicionales, nos dejamos engañar por el hecho de que haya cuatro veces más de ellos. Por supuesto, se puede racionalizar (en teoría, cuanto más cara es la versión que compramos, menos pagamos por un solo gigabyte), pero en la era del streaming y las nubes, ¿realmente vale la pena pagar más por memoria extra? Este es un tema para un texto separado.

Sólo una cosa es segura: los smartphones de gama alta son caros y lo serán aún más. Ya ahora, frente al aumento de los costes de producción y de los componentes individuales, los fabricantes están reduciendo los márgenes para mantener los precios bajo control. Pero la carrera tecnológica avanza inexorablemente, independientemente de nuestras carteras.