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jueves, 18 de julio de 2019
Tecnología
Un 89% de españoles ha sufrido dolencias como consecuencia directa del uso de ordenadores y portátiles
Los trabajadores permanecen 7,2 horas al día delante de estos dispositivos, la cifra más alta de Europa.
24-04-2012

Casi un 90% de españoles ha sufrido en los últimos tres años diversas dolencias debido al tiempo empleado delante del ordenador, el portátil o la tableta. Esto no es de extrañar si tomamos en consideración que permanecen, de media, 7,2 horas delante de dispositivos cada día –la cifra más alta de Europa-, que un 15%trabaja de un modo nómada de forma permanente, y que la mayoría adopta un estilo itinerante de trabajo que inciden en la adopción de posturas inadecuadas.

Asimismo, el 68% de los trabajadores españoles pasa una media de 67 minutos al día moviéndose y reorganizando su espacio de trabajo para encontrar una postura cómoda. Lo que se traduce en 5,6 h a la semana de tiempo improductivo.

El estudio de Dynamic Markets, encargado por la empresa de productos ergonómicos Fellowes, ha demostrado que el estilo de trabajo nómada influye en el padecimiento de patologías y se enmarca en el contexto del Día Mundial de la Seguridad y Salud en el trabajo que se celebra el próximo 28 de abril.
De hecho, las personas que sufren dolencias inducidas por los ordenadores trabajan provisionalmente en muchos más lugares diferentes que los que han permanecido sanos. Además, los más afectados tienden a usar el ordenador 8 horas o más cada día.

La investigación realizada en nueve países europeos desvela que el 66% de los españoles ha sufrido dolores de espalda en los últimos tres años. La cifra más alta en Europa que contrasta con la obtenida en Países Bajos, donde sólo el 25% confianza haber tenido molestias.

Un sofá o una silla cómoda (29%), un hotel (21%), la cama o el suelo (18%) o una cafetería (17%) suelen ser los lugares adoptados cuando se trabaja externamente. Otros entornos también incluyen la mesa de la cocina (13%), los trenes (13%), aeropuertos (12%), aviones (9%), automóviles (8%), estaciones de tren (7%) y los autobuses (6%).

Para lograr cierta comodidad en los puestos de trabajo (también en los nómadas) un 54% de españoles usó algún tipo de soporte improvisado de elaboración “casera” para el portátil o la tableta. El más común suele ser un almohadón que se coloca como soporte de muñecas, la espalda o los pies (34%). Esto es habitual entre los trabajadores de oficinas en casa, gerentes superiores o los del sector educativo.

Uso de elementos ergonómicos

Por otra parte, un 71% usa en su escritorio habitual algún tipo de producto ergonómico profesional. Los más comunes son las lámparas de escritorio (34%), reposapiés (28%), soportes especiales para la espalda que se incorporan a la silla (24%), reposamuñecas (20%), o soportes específicos para regular la altura del ordenador o el portátil. No obstante, el porcentaje baja en el caso de los trabajadores nómadas, que llevan elementos ergonómicos en un 46% de los casos.

Igualmente, sólo el 20% de las personas que ha sufrido dolor de espalda lleva o accede a un soporte especial para la espalda, y únicamente el 21% de los que han padecido dolor de muñecas y brazos cuenta con un reposamuñecas.

A pesar de que la actual normativa obliga a la empresa a efectuar una auditoría periódica del puesto de trabajo y a que debe proporcionar los elementos adecuados que ayuden a crearlo, dos tercios de los empleados (66%) declaran que los elementos ergonómicos que usan son de su propiedad. Esto ocurre mayoritariamente entre aquellos que trabajan en una oficina hogareña, con edades comprendidas entre los 25 y 34 años, y trabajadores de pymes.

Muchos (36%) aseguran que lo hicieron porque su compañía no les pagaba estos artículos o bien porque supusieron que no lo haría (19%). También el 13% afirma que el presupuesto de su empresa para estos fines no cubría los elementos que necesitaban, o preferían los productos de otro proveedor –distinto al establecido por su organización- o marca (10%).

Pese al requisito legal mencionado anteriormente, sólo al 53% de los empleados se les realizó una evaluación del lugar de trabajo. Ahora bien, al menos al 25% se les efectuó una evaluación en un lugar que no fuera su escritorio principal en las instalaciones de la empresa. Estas cifras, aunque podrían mejorarse, demuestran que en España se presta una mayor atención a los empleados nómadas en relación a la UE.

Como conclusiones, la investigación sugiere que un 63% de empleados estaría orgulloso de trabajar en una empresa que cuidara a sus empleados, el 32% sería más eficiente, un 12% valoraría cambiar de trabajo para acceder a una compañía de este tipo, y para un 11% sería un motivo de fidelidad. Asimismo, el 28% se comprometería más, el 36% estaría más motivado y un 20% trabajaría más arduamente.