
En opinión de los Técnicos de Hacienda, uno de los colectivos más afectado por este hecho los conforman los jóvenes que viven de alquiler y que, debido a que generalmente no superan la cifra mínima de ingresos anuales (hasta 22.000 euros si tienen un solo pagador), no realizan la declaración por desconocimiento de sus “derechos”, dejando así de optar a estos beneficios fiscales y de obtener la devolución de sus retenciones.
Otro colectivo que también podría estar afectado es el de aquellas personas que tienen contratos de alquiler no declarados legalmente. En la actualidad, se calcula que más de un millón de arrendamientos escapan del control del Fisco, lo que representa aproximadamente el 55% del parque de viviendas en alquiler.
Según datos de Gestha, sólo 502.440 contribuyentes se beneficiaron de las deducciones estatales por alquiler en 2008, primer año de su puesta en marcha, lo que contrasta con las previsiones del Ministerio de Vivienda que cifraba el colectivo que podría acogerse a esas desgravaciones en 700.000 familias -incluye a los dos cónyuges, por lo que la cifra de beneficiarios previstos podría ser aún mayor-.
Gestha viene reclamando desde hace años que la Agencia Tributaria advierta en el borrador de la Renta a esos inquilinos que tienen un domicilio y no constan que sean propietarios, que se fijen si cumplen los requisitos de la deducción estatal y autonómica al alquiler.
Por comunidades autónomas, el mayor número de contribuyentes afectados fueron los catalanes, donde un total de 217.736 inquilinos no dedujeron el alquiler, lo que se tradujo en un ahorro para el Estado de más de 85,6 millones de euros y una pérdida de 393 euros por inquilino. A continuación se situó Madrid, en donde el ahorro supuso 68,04 millones de euros y una pérdida de 406 euros para cada uno de los 167.409 inquilinos que no usaron esa desgravación o no declararon. En tercer lugar figuran los 198.166 inquilinos en Andalucía en donde el ahorro global suma más de 66,54 millones de euros a razón de una pérdida de 359 euros por cada uno. Llama especialmente la atención que en Andalucía ocho de cada diez personas (81,64%) con derecho a la deducción no la utilizasen.
Por el contrario, La Rioja fue la región en la que menos contribuyentes desaprovecharon esa deducción, sumando el ahorro estatal tan sólo 250.357 euros, a razón de 350 euros por inquilino que no usó esa desgravación o no declaró. A ella le sigue Cantabria, en donde la pérdida de la deducción sumó 1,17 millones de euros y 359 euros por contribuyente. En tercer lugar se situó Extremadura con un global de 4,35 millones de euros y un importe medio no deducido de 256 euros.
En términos relativos, los inquilinos de Andalucía, Murcia, Castilla-La Mancha y Valencia fueron los que más desgravación perdieron por no usarla o no declarar. En cambio, los inquilinos de La Rioja, Cantabria y Baleares fueron los que menos desgravación perdieron.