Los largos trayectos al trabajo continúan siendo la pauta común, en detrimento de las prácticas de trabajo flexible. Mientras que en España sólo el 12 por ciento de los trabajadores emplean, a diario, más de 90 minutos en estos desplazamientos, a nivel mundial esta cifra se eleva al 20 por ciento, como ha comprobado Regus. Los coches son, con diferencia, la forma más popular de transporte entre los trabajadores (64%).
Philippe Jiménez, director de Regus en España y Portugal comenta: “Dado que el tráfico de las ciudades está cada vez más congestionado, es decepcionante ver que muchos trabajadores siguen obstruyendo las carreteras en hora punta, cuando podrían estar empleando su tiempo de forma más amena o productiva en cualquier otro lugar.”
“Para hacer frente a los efectos dañinos que estos recorridos causan en la salud y en la moral de los empleados, las empresas inteligentes están introduciendo más flexibilidad en sus prácticas y buscando soluciones en espacios de trabajo que permitan a su personal trabajar más cerca de casa. El teletrabajo y la flexibilidad en el horario pueden proporcionar una muy necesaria rotura en la rutina semanal de desplazamiento al trabajo, además de traducirse en más espacio en la oficina y un ahorro en el mantenimiento de estas.”
En España el uso del coche se sitúa dentro de la media (64%). Otros modos de trasporte populares son caminar y coger el metro, con el 9 por ciento y el 7 por ciento de las respuestas respectivamente. Por otro lado, compartir coche, mencionada por tan solo el 1 por ciento de los encuestados, aparece como la opción menos popular para los españoles.
Otro de los inconvenientes al que tienen que enfrentarse los trabajadores es el coste del desplazamiento. Mientras que, a nivel mundial, los empleados gastan un 10 por ciento o más de su salario en desplazarse hasta el trabajo, en España la media de dinero empleado para este fin es de apenas el 3 por ciento del salario anual. Con 66 por ciento de los madrileños preocupados con las subidas del precio del petróleo, es desconcertante encontrar que el 14 por ciento de los encuestados gasta entre el 5 por ciento y el 10 por ciento de su salario anual en este tipo de recorridos.
Con estudios médicos indicando que el estrés inducido por los desplazamientos al trabajo puede ser responsable de alteraciones de la salud como subidas de presión arterial, desórdenes musculares y articulares, incremento de la hostilidad y efectos adversos del rendimiento cognitivo.