El Consejo de Ministros acordó en abril cuatro iniciativas relacionadas con el Instituto de Crédito Oficial (ICO) para agilizar su funcionamiento y mejorar el acceso de las empresas al crédito, reforzando con ello su solvencia financiera.
El ICO iniciará antes del 15 de junio la actividad de préstamo directo a autónomos y pequeñas y medianas empresas, en operaciones de financiación tanto de inversión como de liquidez, con un importe máximo de 200.000 euros por cliente, decidiendo y asumiendo el riesgo de estas operaciones al 100 por cien. Para que esta iniciativa se pueda llevar a cabo, es necesaria la presentación de un plan de viabilidad que demuestre la capacidad de la empresa para generar los recursos necesarios.