
Trend Micro quiere elevar el nivel de protección de las empresas, por eso acaba de lanzar un nuevo servicio de gestión de amenazas (Threat Management Services, en inglés) que proporciona vigilancia de seguridad de la red.
El objetivo de esta propuesta, integrada en las soluciones Enterprise Security de la compañía, es combatir aquellos peligros que han eludido los métodos convencionales y conseguir detectarlos, contenerlos y solucionarlos. A tal fin, suministra alertas tempranas, contención y remedio de forma proactiva. De esta manera, el fabricante pretende luchar contra el robo de información y otros ataques. En este sentido, se sirve de tecnología anti-malware de red, un sistema de limpieza basado en menos firmas y efectivo contra las amenazas ya conocidas y las nuevas, así como de un equipo de expertos de seguridad que ofrece monitorización de infecciones 24x7, medidas para solventarlo y planificación de la seguridad.
Threat Management Services consta de tres paquetes: Discovery Services, Remediation Services y Lifecycle Management Services. Este trío ha sido diseñado para fortalecer y trabajar simultáneamente con las infraestructuras de seguridad existentes. Estas soluciones de Trend Micro ya está disponible y su precio varía en función del paquete, la opción de despliegue (hardware, software o appliance VMWare), y el número de licencias.
‘Malware’ resistente
Una reciente investigación del fabricante indica que el que malware reside en los equipos informáticos durante mucho más tiempo de lo que se piensa. De hecho, durante el análisis de más de 100 millones de direcciones IP comprometidas, Trend Micro identificó que el número máximo de IP infectadas permanece en este estado durante más de dos años, aunque la media de tiempo que están comprometidas es de 300 días en los principales países. Asimismo, este informe señala que el 80% de las máquinas han sido infectadas durante más de un mes.
Por otra parte, la compañía apunta que de 130 evaluaciones de amenazas de seguridad efectuadas entre octubre de 2008 y agosto de 2009, descubrió que el 100% de las empresas participantes estaban infectadas con malware activo.