La Intel Developer Forum que la multinacional está celebrando estos días en San Francisco (del 13 al 15 de septiembre) ha tenido durante el primer día una protagonista absoluta: la segunda generación de procesadores Intel Core (apodada hasta la fecha con el nombre en clave “Sandy Bridge”). Y es que en esta edición se han adelantado más detalles técnicos sobre los futuros chipset para portátiles y PC del fabricante.
Así las nuevas criaturas han ganado en rendimiento y duración de la batería, además de incorporar directamente una serie de prestaciones visuales integradas. “La forma de uso de los ordenadores por parte de los individuos y de las empresas está evolucionando a un ritmo impresionante, lo que está impulsando la demanda para disfrutar de una experiencia visualmente atractiva y más impactante”, ha declarado durante su comparecencia Dadi Perlmutter, vicepresidente ejecutivo y director general de Intel Architecture Group, quien añadió igualmente que esta segunda oleada “representa el mayor avance en capacidades y en rendimiento informático en comparación con cualquier generación anterior. Además de ofrecer estas prestaciones dentro de los portátiles basados en tecnología de Intel, tenemos planes para llevar estos avances a nuestros centros de datos de servidores y a nuestra cartera de productos informáticos embebidos”.
De hecho, se espera que estas soluciones comiencen a producirse a finales de este año, con la intención de que los nuevos equipos informáticos provistos de ellos estén disponibles a principios de 2011.
Experiencia visual Técnicamente, los últimos desarrollos de Intel están basadas en la primera microarquitectura “visiblemente inteligente” de la compañía, utilizando para ello la tecnología de proceso de 32 nanómetros con la segunda generación de transistores de puerta de metal con High-k.
Por otra parte, la nueva familia va a estrenar una arquitectura de “anillo” que permite al motor incorporado de gráficos del procesador, compartir recursos como la memoria caché, o una reserva de memoria, con el núcleo del chip para, de esta forma, incrementar el rendimiento gráfico e informático del ordenador, manteniendo al mismo tiempo la eficiencia energética. Además incluye una versión optimizada del sistema Turbo Boost que traslada o redistribuye automáticamente los núcleos y las capacidades gráficas del procesador para acelerar el rendimiento, personalizando la carga de trabajo para proporcionar a los usuarios un incremento inmediato del rendimiento cuando sea necesario.
No obstante, lo realmente novedosos de estas soluciones son las capacidades gráficas que ofrecen respondiendo de esta manera a las necesidades más demandadas por los usuarios como vídeo HD, 3D, juegos, multitarea, redes sociales online y multimedia. Para obtener y visualizar vídeo con más rapidez, Perlmutter mostró la edición de vídeo acelerada por hardware, utilizando para ello el silicio especial de la arquitectura, que posibilita convertir a gran velocidad vídeo a otros formatos.
Finalmente, los chips de 2011 también incluyen las Intel Advanced Vector Extensions (AVX) que brindan una optimización del rendimiento, unas prestaciones más completas y la posibilidad de mejorar la gestión, la reubicación y la clasificación de los datos. Un nuevo conjunto de instrucciones de 256-bit acelera las aplicaciones que utilizan una gran cantidad de operaciones de punto flotante como, por ejemplo, la edición fotográfica y la creación de contenidos.