
Existe una función en Windows que te permite modificar la configuración del sistema. Pulsamos sobre el menú de Inicio y seleccionamos la opción Ejecutar. De este modo, aparecerá una ventana de diálogo y en la caja de texto teclearemos msconfig. Ahora, pinchamos en Aceptar. La siguiente ventana mostrará varias pestañas en la parte superior de las que elegiremos la que lleva el título de Inicio. De modo, que tendremos delante una lista con todos los programas que se ejecutan automáticamente cuando encendemos nuestro ordenador. Debido a que todos estos programas influyen en el rendimiento del ordenador, dejamos solamente marcados los programas ScanRegistry y Systemtray, pinchamos en Aceptar y reiniciamos el ordenador. A partir de ahora tu ordenador debería iniciarse mucho más deprisa.