
La falta de liquidez que sufren las pymes y autónomos, junto con la amenaza de los impagos empresariales, han actuado como palanca de crecimiento del ‘factoring’, una solución financiera por la cual una empresa traspasa a un externo el servicio de cobro de los créditos comerciales expresados en facturas que tiene en su cartera.
Esta novedad se puso de relieve ayer en la primera sesión de la jornada ‘Pago/cobro de operaciones comerciales internacionales: soluciones bancarias’, que organiza la Cámara de Comercio de Madrid, en colaboración con la división de Empresas de Caja Madrid, para analizar la efectividad y conveniencia para las empresas de las distintas soluciones bancarias disponibles en el contexto actual.
Juan Aguilar, subdirector de Comercio Exterior de la Cámara de Madrid, apuntó en la apertura de esta jornada que "el hecho de que el factoring a proveedores o contratos de gestión de pagos sea bien conocido y utilizado mayoritariamente por las empresas grandes explica que de Madrid y Cataluña concentren cerca del 62% de este negocio en España". También, Aguilar consideró muy positiva la tendencia que se está observado en su utilización por las pymes exportadoras.
Por su parte, el técnico en Comercio Exterior de Caja Madrid Empresas Alberto Jiménez Martín explicó durante su intervención de esta mañana en la jornada. las diferencias entre el ‘factoring’ y el ‘forfaiting’, otra modalidad de financiación de las exportaciones, que fundamentalmente atañe al cobro de créditos documentarios y letras y pagarés bancarios con un plazo muy superior al que se admite en una operación de factoring (entre 6 meses y 5 años), mientras que en factoring rara vez se exceden los 180 días.