
Las Cámaras mediterráneas han coincidido en señalar que el Corredor Mediterráneo es un "proyecto conómica y medioambientalmente viable, que se configura como imprescindible para la economía de España". El presidente de la Cámara de Comercio de Alicante, José Enrique Garrigós; el de Valencia, José Vicente Morata; el de Barcelona, Miquel Valls Maseda; el de Murcia, Pedro García Balibrea; y el vicepresidente segundo de la institución cameral de Almería, Juan García Cazorla, mantuvieron el pasado día 9 una reunión en Alicante, donde señalaron que pretenden con ese encuentro "hacer llegar al Gobierno y a la UE la trascendencia del proyecto".
Los estudios teóricos realizados sobre la viabilidad del Corredor Mediterráneo indican que la tasa interna de retorno es del 11 por ciento, un dato "muy superior a lo que se está dando en otras infraestructuras" según los representantes camerales. "Esta cifra permitiría una gestión público-privada del Corredor, que lo hace todavía más viable".
Las cámaras pretenden, en primer lugar, conseguir que se considere al corredor como prioritario dentro de la Red Transeuropea de Transporte, algo que se decidirá en Europa dentro de ocho meses. Esa consideración abriría las puertas a obtener financiación con facilidad.
Antes de final de año, Fomento presentará un informe, del que se desprenderá el importe aproximado del coste de la obra, en su tramo español, que rondará los 136.000 millones de euros para unir Africa con el norte de Europa. El corredor abarcaría un territorio donde se ubican más de 18 millones de personas, y que en su tramo español se desarrolla el 40 por ciento de la economía del país. Los trenes tendrúian hasta «un kilómetro y medio de largo, que circularían por un eje ferroviario con dos plataformas independientes de doble vía de ancho internacional.