
Los empresarios familiares de la Asociación para el Desarrollo de la Empresa Familiar de Madrid (ADEFAM) han aminorado ligeramente su pesimismo sobre la situación económica por la que atraviesa España. Emplazados a otorgar una nota entre 0 y 9 puntos al momento económico actual, se decantan por otorgarle un 2,19, algo mejor que la calificación expresada hace un año, un 1,43.
Más críticos, sin embargo, se muestran con respecto a la situación política en España, que recibe sólo un 0,84, una calificación todavía peor a la concedida hace un año, cuando el resultado obtenido fue de 1,2. Mejor parada sale la situación política en la Comunidad de Madrid, que recibe una nota del 5,69, superior a la calificación de hace un año, situada en un 5,43.
Estos son algunos de los resultados que se desprenden de la encuesta de percepción económica realizada por ADEFAM el pasado mes de junio, coincidiendo con la celebración en Madrid del Congreso de la Empresa Familiar de Madrid y la Asamblea General de la Asociación. En la consulta participaron las 70 empresas asociadas a ADEFAM, cuya facturación representa el 7,25% del PIB regional, y su cifra agregada de empleo se eleva hasta las 125.000 personas.
El 50% de los empresarios familiares de ADEFAM asegura que en 2010 espera obtener unas ventas similares a las de 2009, mientras que un 31% señala que continuará reduciendo su cifra de negocio. Estos datos parecen arrojar una visión menos negativa de los empresarios familiares en relación con sus expectativas de negocio. Ahora bien, si se toman como referencia los resultados del año pasado (sólo un 11% esperaba tener unas ventas similares a las del año anterior y un 66% aseguraba enfrentarse a una reducción de su facturación), los datos confirmarían la percepción de que el pasado ejercicio marcó el punto más profundo de la crisis.
Para el 61% de los empresarios familiares, la crisis ha retrasado o suspendido sus planes de crecimiento, y un significativo 24% declara que entre un 25 y un 50% de su facturación proviene ya de su actividad en el exterior, lo que sería indicativo de la creciente sensibilidad y visión exportadora de las empresas familiares de la región.
De la fidelidad y compromiso de los empresarios familiares con sus empresas resulta elocuente un dato: el 81% no vendería su empresa bajo ningún concepto, dato similar al obtenido el año pasado, y entre el reducido número de quienes se mostraron dispuestos a escuchar ofertas (un 19%), la mayoría aseguró no estar dispuesta a deshacerse de sus negocios por un importe inferior al que hubiese fijado para 2009 en el caso de haber querido vender la empresa.