
Tras la adaptación a la Directiva Europea de la Ley del Comercio, las grandes superficies se han levantado en armas pidiendo un cambio inmediato en la actual Ley del Comercio. “Una reforma urgente y profunda”, reclama Rafael Arias-Salgado, presidente de Carrefour España y vicepresidente de la Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (Anged). Durante la clausura de su asamblea anual, la patronal aprovechó el momento para criticar el actual marco normativo que, en su opinión, perjudica tanto a grandes superficies como a los consumidores. Arias-Salgado criticó que la ley actual tenga como “finalidad subyacente” proteger a los “comerciantes no competitivos”, lo que a su juicio es una “estrategia electoral”.
En este sentido, destacó la "creciente demanda social para comprar en festivos” y aseguró que en 2010 los comercios abrirán menos domingos que en 2004. "No hay justificación para mantener una legislación que perjudica las decisiones de los ciudadanos".
Arias Salgado también criticó especialmente el papel de las comunidades autónomas a la hora de adaptar la Directiva de Servicios comunitaria. En teoría esta Directiva conlleva mayor libertad para las grandes superficies a la hora de abrir nuevos establecimientos, pero el presidente de Anged apuntó que en una comunidad –que no quiso citar- no ha habido aperturas de grandes superficies desde hace 11 años. Cataluña y Baleares han sido las más restrictivas.
En su discurso criticaba que “las administraciones autonómicas le dicen al consumidor cuál es la oferta que más le conviene” y para solventar esta situación reclamó una nueva ley que “simplifique a la mínima expresión las barreras administrativas” ante la actual “fragmentación” autonómica en 17 mercados que califica como “grave enfermedad”. Bajo el criterio de Anged la nueva regulación tendría que dar más libertad a la gran distribución a la hora de plantear ofertas comerciales. "Sólo pedimos que la ley no sea un obstáculo".
No estuvo solo en sus críticas. El presidente de la filial española de Alcampo, Patrick Coignard, censuró la respuesta gubernamental a "la reducción de costes y al esfuerzo no reconocido" que ha realizado la distribución para mantener los precios bajos y sostener el consumo. "No es que no encontremos apoyo, sino todo lo contrario", aseguraba. Coignard cree que el sector ha recibido "indiferencia" y "palos en las ruedas". "Hemos contribuido a hacer la crisis más llevadera", apuntó. Respecto a las críticas que reciben las grandes superficies por su relación con el sector primario, Coignard argumentó que su margen de precios no supera el 3%. El directivo centró sus críticas en el aumento de costes que soportan de las Administraciones. Sobre todo, la fiscalidad, en una clara alusión a la reciente subida del IVA. Pero también el coste eléctrico, que en el caso de la gran distribución se ha encarecido un 30% en sólo dos años "mientras hacemos un esfuerzo de caballo", sentenció.
Al margen de las críticas, Anged presentó ayer su memoria del ejercicio 2009, en el que sus empresas (El Corte Inglés, Eroski, Carrefour e Ikea, entre otras) redujeron sus ingresos un 5% hasta 39.916 millones. El empleo en el sector se recortó un 4,4%, superando los 236.000 empleados.