
El carné por puntos ha permitido reducir la siniestralidad en la carretera de forma impresionante, hasta el punto de que Francia y hasta Alemania se miran ahora en el modelo de España para reducir la sangría que provocan las muertes al volante. Lo que no saben muchas empresas es que la conducción segura y eficiente les puede permitir ahorrar hasta 2.000 euros al año.
De esta forma, Arval, compañía especializada en el renting de vehículos, calcula que una conducción eficiente -empleando una velocidad de circulación moderada y haciendo un uso racional del equipamiento del vehículo, entro otros aspectos-puede permitir a una compañía un ahorro medio anual por vehículo de hasta 500 euros en consumo de carburante, lo que representa hasta un 20% menos en la partida dedicada a los gastos de combustible.
Además, una conducta preventiva y respetuosa del empleado al volante puede reducir el número de accidentes en carretera hasta en un 25%, permitiendo a la empresa recortar alrededor de 1.500 euros anuales en costes directos (prima) e indirectos derivados de cada siniestro, como son la pérdida de actividad de la compañía, baja del empleado o vehículo de sustitución, entre otros.
A modo de ejemplo, tomando como base la definición oficial de “empresa” del Ministerio de Industria, Arval explica que una empresa de nueve empleados y dos vehículos, podría obtener un ahorro anual de hasta 4.000 euros; una empresa pequeña de unos 50 empleados, con una media de 15 coches, conseguiría economizar hasta 30.000 euros anuales, mientras que en el caso de una pyme con una plantilla de 250 empleados, con una flota de 100 coches, el recorte ascendería a 200.000 euros o lo que es lo mismo, la posibilidad de crear siete nuevos puestos de trabajo.
De esta forma, las cifras de Arval ponen de manifiesto cómo una conducción responsable y eficiente puede ser una solución de ahorro en un momento en el que la crisis económica está “golpeando” las cuentas de resultados de las empresas, obligando a recortar gastos en aquellos capítulos más gravosos. En la actualidad, la inversión en flotas representa uno de los gastos más importante de una compañía, por detrás de los recursos humanos y a la par de la informática.
De hecho, conscientes del ahorro que supone una gestión adecuada de la flota, las compañías españolas ya están reorientado su "car policy" para aligerar sus inversiones en esta materia, reduciendo el número de vehículos (10%), apostando directamente por vehículos de menor motorización (8%), introduciendo medidas para rebajar el consumo (29%) o planteándose la utilización a corto plazo de coches “verdes” (65%), entre otras iniciativas.
Un cambio de mentalidad en los conductores
De esta forma, tras la puesta en práctica de “medidas materiales”, el paso siguiente es mentalizar a los conductores de la importancia de depurar su manera de conducir, máxime cuando la mitad de los gastos de una empresa en materia de flotas depende del uso que el usuario realice del vehículo.
Según el responsable del curso de conducción “Drive4Life” de Arval, Alejandro Madrigal, "nos encontramos en el momento propicio para realizar ese cambio. Actualmente, la conciencia ecológica está cada vez más presente en las empresas, por lo que hay que transmitir que la ecología, a través de un uso responsable de los recursos, supone también una fórmula de ahorro. En definitiva, una conducción ecológica es una conducción económica”.
En este sentido, Arval revela que los españoles muestran una mayor predisposición a “reciclar” su forma de conducir que el resto de los europeos, ya que el 45% de los conductores de nuestro país estaría dispuesto a participar en cursos de “eco-conducción”, frente al 31% de nuestros vecinos europeos. Curiosamente, los españoles que trabajan en una gran compañía (56%) son más proclives a participar en este tipo de cursos que los empleados de una pyme (44%).
Cursos teórico-prácticos
Con el objetivo de orientar a las empresas a recortar gastos en capítulos como el consumo de carburante y la siniestralidad en carretera, Arval ha desarrollado un programa de cursos de conducción eficiente denominado “Drive4Life”. Este programa, que toma su nombre de los cuatro pilares que definen una conducción óptima: preventiva, defensiva, eficiente y respetuosa.
Estos cursos teórico-prácticos, de una jornada de duración, permiten depurar la forma de conducir, corrigiendo los malos hábitos al volante y abordando las técnicas y recomendaciones necesarias para saber aprovechar la inercia del coche o anticiparse a situaciones de peligro, entre otros aspectos.
Esta iniciativa se enmarca dentro de la Política de Vehículos de Empresa (Company Car Policy, CCP) de Arval, orientada a generar oportunidades de ahorro a grandes compañías y pymes, a través de la puesta en marcha de programas de control y reducción de costes basados en criterios medioambientales y de seguridad vial.