
Sólo el 47,4% de las microempresas españolas de comercio minorista dispone de ordenador y el 33,5% de conexión a Internet, frente a una media nacional de microempresas de todos los sectores del 61,2% y el 48%, respectivamente. Son los datos más concluyentes del Libro Blanco de las TIC en el Sector Comercio Minorista, elaborado por Fundetec y la Consejería de Fomento de la Junta de Castilla y León, en colaboración con el Centro de Investigación, Innovación e Información Comercial i3com.
El estudio se basa en más de 850 encuestas a empresas de toda España dedicadas al comercio minorista, de las cuales el 89% son microempresas de menos de 10 empleados. El sector ha sido estructurado en cinco subsectores: alimentación, equipamiento de la persona, equipamiento del hogar, servicios y otros (artesanía, joyería, regalos, librería, papelería y kioskos).
Por subsectores, el más avanzado es el de equipamiento del hogar, con un 85% de empresas con ordenador y un 74% con Internet, seguido del denominado “otros”, que alcanza el 73% en uso de PC y el 62% en conexión a la Red. A continuación se sitúa Servicios, con un 66% de comercios que usan ordenador y un 59% Internet. En cuarto lugar se encuentra el de Equipamiento de la persona, donde los porcentajes se sitúan en el 58% para el PC y el 47% para la conectividad. Por último, el que menor uso realiza de las TIC es el comercio de Alimentación, con un 47% que dispone de ordenador y un 34% con conexión a Internet.   Internet y comercio electrónico
Respecto al aprovechamiento de Internet, el 23% de los comercios dispone de página web propia, y un 13% asegura tener la intención de construirla durante el próximo año. En cuanto al uso que hacen de Internet, la mayoría priorizan la búsqueda de información, pero también realizan gestiones bancarias, trámites con la Administración y mantienen relaciones con clientes y proveedores. Cabe destacar una notable implantación de la gestión electrónica en muchos procesos de la actividad comercial: el 59,8% de los comercios informatizados utiliza la factura electrónica, y el 47,5% dispone de firma o certificado digital.
En lo relativo al comercio electrónico, el 22,4% de los pequeños comercios consultados compra a través de Internet, y el 7,2% vende sus productos a través de este canal. En este caso, el subsector englobado en Otros es el más activo tanto en compras (30,7%) como en ventas (11,1%) online, situándose de nuevo en el otro extremo el de Alimentación, con un 8,6% de empresas que compran y un 3,1% que venden vía Web.
Respecto a las aplicaciones informáticas más utilizadas, en primer lugar se sitúan las herramientas generales de ofimática (80,8%) y de bases de datos (56,1%). Más de la mitad de las empresas del sector utilizan soluciones de contabilidad y facturación, y en porcentajes inferiores se sitúan otras aplicaciones como gestión de caja y TPV (41,7%), programas específicos de la actividad comercial (35,6%), gestión de stock/almacén (33,5%), gestión con entidades financieras (24,4%), gestión de compras (22,5%) o programas de diseño (20,1%). Un uso más residual tienen otras soluciones, como la gestión de relaciones con los clientes, o CRM (11,5%), la gestión de tienda online (7,1%) o la gestión integral o ERP (3,2%).
El desconocimiento de su uso y sus beneficios se revela como la principal razón para los comercios que todavía no han adoptado las TIC, y en segundo lugar se citan los costes elevados y la falta de ayudas y subvenciones. Y reclaman, además de precios más asequibles, soluciones más adaptadas a sus necesidades específicas, facilidades de financiación y formación.
Según el INE, en 2009 había en España 516.518 empresas dedicadas al comercio minorista, lo que representa el 15,4% de nuestro tejido empresarial, y dan empleo a 1.800.000 personas. El 98% cuentan con menos de 10 empleados.
Cadena de valor
El Libro Blanco propone un modelo de cadena de valor para el sector minorista, identificando y analizando las aplicaciones tecnológicas específicas que permiten optimizar los procesos en cada una de ellas. Estas son:
? Gestión de compras: sistema de gestión integral (ERP), Internet, correo electrónico, mercados virtuales (marketplaces), ofimática, factura electrónica, firma o certificado digital.
? Logística: sistema de gestión de almacenes (SGA), Identificación por RadioFrecuencia (RFID), gestión de la cadena de suministro (SCM), sistemas de posicionamiento global (GPS).
? Gestión comercial: sistemas de información geográfica (GIS), página web, correo electrónico, Business-to-Consumer (B2C).
? Marketing y Ventas: mobile marketing, SMS, correo electrónico, escaparates virtuales, gestión de relaciones con clientes (CRM), Bluetooth, programa de gestión de residuos.
? Posventa: tarjetas de fidelización, centro de atención telefónica (call center), CRM.
Según el informe, el 68,45% de los comercios minoristas cuentan con alguno de estos tipos de infraestructura tecnológica.
Conclusiones y recomendaciones
El estudio realiza también un análisis de las Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades (DAFO) del comercio minorista. Tomando la situación de punto de partida en base a estas variables, se aportan una serie de recomendaciones para minimizar las Debilidades (falta de cultura innovadora, de formación funcional en TIC, de recursos humanos y técnicos…) y Amenazas (escasez de entidades de difusión tecnológica, diversidad de tamaños, falta de competitividad, sector sobredimensionado respecto a Europa) e impulsar las Fortalezas (asociacionismo, cambio generacional, relación directa con el consumidor, flexibilidad, capacidad de adaptación) y Oportunidades (implicación de la Administración, soluciones más adaptadas y baratas, relación coste-beneficio, mayor equipamiento informático, más información).
Como recomendaciones, el Libro Blanco sugiere el desarrollo de soluciones verticales y horizontales que den respuesta a problemas genéricos del comercio; mayor divulgación sobre las actuaciones de la Administración (asesoramiento, ayudas, etc.); políticas activas específicas para dinamizar el comercio rural; reforzar el papel de las asociaciones como transmisores de información en TIC; generar proyectos que demuestren las ventajas de las tecnologías; y fomentar las sinergias generadas en las economías de escala.