Más del 70 por ciento de los españoles afirman tener un nivel bueno o muy bueno de
bienestar y salud general, un porcentaje que se reduce al 54 por ciento cuando se toman en cuenta percepciones de bienestar hacia aspectos particulares de su salud, su entorno, su familia y su trabajo. Para los españoles,
la clave del bienestar está en la relación con su familia y amigos y pasar tiempo descansando en casa.

Estas son algunas de las muchas conclusiones que se desprenden del
“Philips Index: Bienestar y salud en España 2010”, un estudio que ofrece una perspectiva global del bienestar y la salud de los españoles, y del impacto de la tecnología en estos ámbitos. Este
“índice de bienestar” se ha elaborado a partir de una encuesta realizada por la consultora
TNS entre 1.700 españoles de más de 18 años.
En concreto, el
Philips Index evalúa el
grado de satisfacción general con respecto a la importancia que otorgan los encuestados a cinco ámbitos relacionados con la salud y el bienestar de la población:
el familiar y de amistades; el del bienestar, el estado físico, la comunidad en la que se vive y el laboral.
Los encuestados con edades entre los 25 y los 45 años son los que perciben mejor todos los componentes de su bienestar, especialmente en lo que respecta a la propia
salud, la familia y amigos. Por su parte, los más jóvenes (18 a 24 años) tienen los porcentajes más bajos en tres de las cinco variables analizadas: los índices de comunidad, bienestar, y familiar y amistades.
“A pesar de las transformaciones que ha vivido la sociedad y la familia española en los últimos años, es llamativo observar que la familia y el hogar siguen siendo el centro del bienestar para los/las españoles/as, un elemento cuidador, un colchón, incluso en momentos de dificultad económica como los que atravesamos”, señala el Profesor
Jesús M. de Miguel,
Catedrático de Sociología en la Universidad de Barcelona, y actualmente Fellow RCC en Harvard University, junto con
Ching T. Liao (Barcelona GSE, Universidad Pompeu Fabra, Barcelona), quienes han realizado un análisis comparado del Philips Index en España con los realizados también este año en Estados Unidos y en China.
De Miguel también destaca el nivel de bienestar físico sensiblemente más bajo en la mujer que en el hombre.
“La mujer se preocupa más por su salud y la de los demás. Se compromete más con su cuidado, incluso va más al médico o al dentista, pero duerme peor, tiene más estrés y su percepción global hacia su salud y bienestar es sensiblemente menor que en el hombre. Un 35 por ciento de mujeres no se considera satisfecha con su estado general de salud y bienestar”, señala el sociólogo.
El papel de la tecnología en la salud y el bienestar