El nuevo plan de infraestructuras anunciado en Estados Unidos podría compensar los recortes de gasto público en Europa.

El nuevo
plan de renovación de infraestructuras en Estados Unidos, anunciado por
Barack Obama, y cuyo valor inicial será de
39.000 millones de euros, puede ser una buena noticia para las
constructoras españolas, que sufren ahora los efectos de los recortes de inversión pública anunciados en Europa, y en concreto en España, donde se han recortado 5.700 millones de euros.
El plan comprende la renovación de 240.000 kilómetros de carreteras, la construcción o mantenimiento de 6.500 kilómetros de ferrocarril y la rehabilitación de 240 pistas de aterrizaje.
Empresas constructoras como
FCC,
Ferrovial,
ACS o
Sacyr Vallhermoso están a la espera de tener más detalles sobre este plan, a fin de valorar la posibilidad de presentarse a los correspondientes concursos. De acometer proyectos de este plan, las empresas auxiliares y pymes asociadas a estas grandes constructoras también tendrían ante sí una interesante oportunidad.
El propio ministro de Fomento, José Blanco, en declaraciones recogidas por Efe, ha valorado el nuevo plan de inversiones en infraestructuras de Estados Unidos como "positivo para las empresas españolas", que tendrán así una oportunidad de poder superar el recorte de la inversión en el sector en España.
No obstante, la posible oportunidad para las constructoras españolas está aún en el aire. Primero, porque el plan todavía tiene que superar la aprobación por parte del Congreso. Y segundo, porque cabría la posibilidad de que el acceso a este programa se limitara a empresas estadounidenses.