
Un total de
65 pymes navarras están participando actualmente en alguna de las fases del
Plan de Iniciación a la Promoción Exterior (PIPE), que en la Comunidad foral gestiona y financia el
ICEX, el
Gobierno de Navarra, y la
Cámara Navarra de Comercio e Industria. El número acumulado de empresas navarras que han participado o están participando en el programa desde su puesta en marcha asciende a 180.
En toda España, desde la creación del Plan PIPE, en 1998, hasta finales del ejercicio pasado (últimos datos disponibles),
más de 6.900 pequeñas y medianas empresas de todas las comunidades españolas se han convertido en exportadoras. Además, la mayor parte de ellas (un 76%) han logrado exportar de manera regular, es decir, durante al menos cuatro años consecutivos.
Los buenos resultados obtenidos por esta iniciativa han motivado que las tres entidades responsables del programa, Instituto de Comercio Exterior (ICEX), las Cámaras de Comercio y las Comunidades Autónomas, hayan decidido dedicar
60 millones de euros al PIPE, para los próximos cuatro años (periodo 2010-2014). El objetivo que todas las organizaciones se han marcado con este nuevo impulso al Plan PIPE es lograr que 3.000 nuevas pymes puedan consolidarse como exportadores en los próximos cuatro años.
El Plan de Iniciación a la Promoción Exterior (PIPE), cuenta con financiación de Fondos Feder. Cada empresa participante recibe
una aportación del 80% de los gastos. El
presupuesto total por empresa asciende a 46.000 €. La dotación por empresa es la misma, independientemente de su localización.
En Navarra, en estos momentos están participando 12 empresas en la primera fase, 14 en la segunda, 28 en la 3 tercera y 11 en el Programa de Seguimiento.
La primera fase tiene como objetivo contar con un
diagnóstico que permita identificar empresas con potencial exportador y que, además, proporcione valor añadido a la empresa acerca de su posición competitiva. Tiene una duración aproximada de entre dos y cuatro semanas.
La segunda fase tiene como objetivo dotar a la empresa de un
Plan de Internacionalización con el asesoramiento de promotores homologados, expertos en el sector de la empresa. Se prolonga a lo largo de otros tres o cuatro meses.
A continuación se inicia la fase de
puesta en marcha del Plan diseñado en la fase anterior, con el objetivo de facilitar a la empresa el acceso a los mercados con asesoramiento especializado. Tiene una duración de 20 a 22 meses.
Por último, el
programa de Seguimiento PIPE pretende conseguir que las empresas que ya han participado en el programa y desarrollado su estrategia, se consoliden como exportadoras estables por medio de la implantación de sus productos y marcas en los mercados exteriores.