Junto con la obra pública, el turismo amortigua el golpe de la elevada tasa de paro en la que se encuentra nuestro país.
"Los datos de afiliación a la Seguridad Social del pasado mes han confirmado la tónica que ya anunciamos. Por tercer mes consecutivo aumenta, y hay más de 100.000 afiliados desde el paréntesis de las vacaciones de Navidad", ha destacado el secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado. En concreto, el mes se saldó con 53.852 trabajadores más, hasta alcanzar los 17.648.660 afiliados. Creció el empleo "con mucha fortaleza del sector servicios, lo cual lógicamente, está en función de la estación", admitió Granado. El origen está sobre todo en los últimos días de la Semana Santa, y en la ocupación hotelera, sector que absorbe el grueso de nuevos ocupados, con 43.175 puestos creados en la hostelería. De hecho, de nuevo en tasa desestacionalizada, en abril se destruyeron 10.800 empleos. Un dato, sin embargo, que en el peor de los casos supone una fuerte amortiguación de la pérdida de ocupados del año pasado, que fue nueve veces superior. Así, la destrucción de empleo interanual, que durante 2009 alcanzó un ritmo del 6,5 por ciento, se ha moderado hasta el 2,14 por ciento.
La lectura del Ejecutivo es que abril marca el inicio de una tendencia de mejora, en correlación al análisis del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de que la vorágine del desempleo "ha tocado techo". Desde las centrales sindicales y algunas asociaciones patronales apuntan, sin embargo, a que al igual que durante el pasado año, el buen tiempo traerá consigo un oasis de empleo que puede volver a evaporarse después de verano.
De cualquier forma, el gran problema al que se enfrentará el país en los próximos meses será la alta tasa de parados de carácter estructural. De hecho, el gasto en prestaciones sociales disminuye por segundo mes consecutivo, no por el aumento en el número de ocupados, sino porque cada vez más desempleados agotan la prestación de paro que han generado (una media mensual de 843 euros) y pasan a depender del subsidio asistencial (dotado con unos 426 euros mensuales). Además, de los 4.130.600 parados registrados en marzo, 979.915 personas no tuvieron ningún tipo de prestación, con lo que la cobertura pública cayó al 79,9 por ciento de los parados registrados. Así, el gasto de en desempleo pasó de los 2.894 millones de euros en febrero a 2.845 millones en marzo.
Por otra parte los datos oficiales del Ministerio revelan que la contratación temporal ha vuelto a ganar peso frente a la indefinida. Aunque el ritmo de nuevas relaciones se mantiene ligeramente por encima del millón de contratos, los fijos no llegan a ser uno de cada diez de los contratos firmados.