La financiación se ha convertido en una de las máximas preocupaciones de las empresas, sobre todo de las pymes. Los presupuestos para llevar a cabo cualquier inversión se miran con lupa y de este escrutinio no se escapa la tecnología. Por ello, en los últimos meses está aumentando el interés por conseguir préstamos para hacer realidad proyectos de implantación de diferentes tecnologías y una de las líneas más buscadas es la del
Instituto de Crédito Oficial (ICO) con el Plan Avanza. Sólo en los meses de enero y febrero este organismo público ha concedido más de
1.900 millones de euros en créditos de todo tipo, de los que 91,6 millones se han facilitado a través de la línea de Préstamos Avanza.
Por comunidades autónomas,
las pymes de Cataluña son las que más préstamos han solicitado y desde octubre de 2006 hasta el 1 de marzo de este año ya han invertido en 18.273 operaciones, con un presupuesto de 227,7 millones de euros, seguida por Madrid y Comunidad Valenciana, con 106 y 94,1 millones en préstamos, respectivamente, y 8.672 y 8.712 operaciones tecnológicas en total.
Esta línea, que se puso en marcha en octubre de 2006 y estará en vigor hasta finales de 2010, nace fruto de la colaboración del ICO con el Ministerio de Industria, con el objetivo de fomentar el uso de las TIC en tres ámbitos sociales: las pymes, la educación y la ciudadanía digital.
El importe total a prestar en esta línea es de 1.308 millones de euros, y hasta el pasado 1 de marzo, el ICO ya había facilitado 951,6 millones, de los 772,5 millones se prestaron a pymes en más de 71.000 operaciones. En concreto, con estos Préstamos TIC (como se denomina esta sublínea)
las pymes pueden recibir hasta un cien por cien de la inversión (excluido el IVA) con un máximo de 200.000 euros por cliente y año natural. Esta financiación, que se puede solicitar en un total de 75 entidades bancarias con un tipo de interés del 0%, se materializa en operaciones de préstamo o leasing, con un plazo de amortización de 36 meses, posibilidad de tres meses de carencia incluidos y liquidaciones lineales y mensuales.
Con estos préstamos las empresas pueden
adquirir productos electrónicos, informáticos y de telecomunicaciones, entre los que se incluye hardware, software, aplicaciones, servicios y contenidos para el acceso en banda ancha, la presencia en Internet, la implantación de herramientas de gestión avanzada, el comercio y la facturación electrónica.