
La
Comisión Europea ha puesto en marcha un importante paquete de medidas dirigidas a combatir la crisis económica. Se trata del
Plan Europeo de Recuperación Económica, consistente en una fuerte inyección de dinero público para fomentar el poder de compra de los ciudadanos y, de este modo, incrementar la demanda y reforzar la competitividad europea a largo plazo.
En este sentido, una de sus propuestas consiste en el
fomento de Internet para todos, favoreciendo así la difusión tecnológica y el estímulo a la demanda de productos y servicios innovadores.
Así, se ha convertido en necesidad que los ciudadanos puedan estar siempre conectados, en todo momento y lugar.
El potencial de uso de los servicios asociados a estas redes se multiplica de forma notoria y las interacciones cotidianas se ven facilitadas por conexiones directas, ubicuas y personalizadas. Cada vez son más los lugares que cuentan con red inalámbrica: incluso en localizaciones al aire libre, como las playas, los ciudadanos pueden conectarse a Internet.