
Las marcas blancas ganan peso en la compra de productos de alimentación y droguería, sin tener en cuenta los artículos frescos perecederos. Según apunta el estudio
Worldpanel de la consultora
Kantar, durante los primeros meses del año, la marca del distribuidor ha alcanzado una cuota del 32,3 por ciento, una cifra que aumenta respecto al mismo periodo del año pasado, cuando esta se situó en el 31,4 por ciento.
En el último año, el gasto familiar medio destinado a estas marcas fue de
666 euros. Las comunidades
andaluza y valenciana superaron esta cifra, alcanzando los 752 euros y los 684 euros, respectivamente. Esto se debe a la gran influencia de
Mercadona en la zona. Sin embargo, en
Galicia el gasto en marcas de distribuidor se sitúa por debajo de la media, al igual que en el
País Vasco.