Aurelio Martínez lo atribuye al "largo proceso de maduración" de las tramitaciones

Desde el 7 de enero, fecha en la que el ICO anunció la disponibilidad de una línea de crédito para capital circulante de pymes, ya son varias las
voces de pequeños y medianos empresarios que se quejan de las dificultades para acceder a estos créditos.
Al parecer, las quejas vienen sobre todo de la
mala gestión que están llevando a cabo las entidades financieras respecto a la distribución de los fondos, algo que hace una semana denunció la Confederación Valenciana de la Pequeña y Mediana Empresa (Pymev),
según publicaba el diario El País.
Esta línea extraordinaria de crédito
pone a disposición de los autónomos y las pymes, 10.000 millones de euros (5.000 millones desde el propio ICO y 5.000 millones a través de las entidades de crédito). El importe máximo de financiación es de 500.000 euros por cliente y año, con una comisión del 0,40%.
En su defensa, el presidente del Instituto de Crédito Oficial (ICO), Aurelio Martínez, explicó
en declaraciones a Europa Press que las entidades financieras tardan un mes en adherirse a las ayudas, ya que se trata de un “proceso de maduración largo”. Según explicó Martínez
el procedimiento no e sencillo porque deben habilitarse los programas informáticos para facilitar el préstamo. Se insiste, eso sí, en que el crédito llegará a las empresas.
Según Martínez la cifra de entidades financieras a través de las que se puede optar a un préstamo ICO pyme ha alcanzado las 70, casi todas las que operan en España.