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Las pymes no se creen la factura electrónica 09/07/2010 11:23:21

Un estudio difundido por DocOnTime revela que la desconfianza y la falta de información son las principales barreras para su adopción.
 

La factura electrónica ya es obligatoria para las grandes empresas proveedoras de la Administración, y lo será también para las pymes a partir de noviembre de este año. Y sin embargo, su implantación en la empresa española es "anecdótica y residual", según el consejero delegado de DocOnTime, Carlos González.
 
Esta compañía, especializada en soluciones de facturación electrónica, acaba de difundir un estudio cualitativo, realizado por la empresa DNX, que a partir de una serie de reuniones de grupo intenta desgranar las principales barreras que están retrasando su adopción.
 
Los principales obstáculos que manifiestan las empresas se resumen en desconfianza, falta de información, no disponer de firma electrónica y problemas de infraestructura informática, derivados de la compleja diversidad de soluciones y la incompatibilidad entre ellas.
 
A ello se une el "no tenemos tiempo", la supuesta carga de trabajo adicional de cambiar al entono digital, sin olvidar el temor a las incidencias y en general el miedo a alterar el orden de lo que tanto cuesta volver a ordenar.
 
Según David de Prado, consultor de DNX, "las pymes no pueden asumir el coste de adopción de los actuales sistemas de facturación electrónica, y más concretamente de las actuales redes EDI con las que se ven obligadas a trabajar por imposición de las grandes compañías". Y añade que "si las pymes hoy hacen factura electrónica es por imposición y, desde luego, muy pocas se están realmente beneficiando de las ventajas y ahorros que puede llegar a generar".
 
No obstante, según revela también el estudio, las empresas aprecian ventajas sustanciales en la adopción de la factura electrónica. La principal es el ahorro, pero también aluden a la reducción del volumen de papel a almacenar, verdadera pesadilla en muchas oficinas, y a la seguridad. Las pymes, en general, hacen una valoración positiva del uso de facturas digitales por entender que puede resolver buena parte de sus problemas en los procesos comerciales, pese a lo cual sus expectativas de introducción quedan emplazadas a no menos de diez años.
 
Por su parte, las pymes que ya han implantado soluciones de facturación electrónica señalan que ha sido el proceso de migración lo que les ha supuesto una mayor carga de trabajo, aunque esperan que a corto plazo se eliminen las incidencias provocadas por esa evolución.

 
 
 
 
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