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LLEGA WINDOWS7 31/08/2009 11:44:01

Como agua de mayo, el nuevo sistema operativo llega cuando más se le esperaba. El hecho de que su predecesor, Vista, pasara sin pena ni gloria, ayuda, toda vez que muchas empresas han retrasado lo indecible la actualización de su microinformática. Además, el recién llegado corrige muchos de los defectos de su predecesor y se presenta ligero y eficaz como nunca. Ahora es el mercado el que tiene la palabra.
 

TechEd
 
 
El próximo otoño vendrá marcado por la presentación en sociedad de Windows 7, el nuevo sistema operativo de Microsoft. El lanzamiento de la versión de empresa llegará en septiembre, mientras que en las tiendas el gran público tendrá disponible las cajas del nuevo Windows desde el 22 de octubre. Antes, desde mediados de julio, los fabricantes de PC han tenido acceso a la versión RTM (release to manufacturing). Además, la multinacional ha puesto en marcha, desde el pasado 26 de junio y hasta el próximo 31 de enero, un programa de modernización en colaboración con fabricantes de PC y tiendas. En virtud del mismo, aquellos usuarios que compren un modelo de ordenador con el Vista Home Premium, Business o Ultimate cuya marca haya decidido participar en este programa, recibirán gratuitamente o a muy bajo coste la actualización del recién llegado cuando esté disponible. En el caso de las pymes, podrán renovar hasta un máximo de 25 ordenadores que cuenten con el anterior gestor y estén adheridos al programa. Para el canal, la presentación se realizará en SIMO Network (Microsoft ha tirado la casa por la ventana y ocupará entero uno de los dos pabellones de la feria de informática). La nueva criatura estará disponible en cinco versiones (Starter, Home Premium, Professional, Enterprise y Ultimate), además de una básica para los países emergentes. El precio de estas adaptaciones oscilará entre los 200 y los 319 euros (en algunos casos los PVP son algo más baratos que los de Vista). Además, para evitar suspicacias y conflictos con la Unión Europea, en el continente el programa será vendido sin Internet Explorer 8.

Microsoft es mucho Microsoft y prueba de ello es que la movilización para construir y afinar Windows 7 ha sido masiva. Para su perfeccionamiento la multinacional ha contado, sólo en nuestro país, con la opinión de 100.000 desarrolladores, 225.000 técnicos, 2.000 ensambladores de PC y 1.200 ISV. Y es que un año antes de su puesta de largo, Microsoft ha permitido que alrededor de tres millones de usuarios puedan probar, de manera gratuita, la versión beta del nuevo sistema operativo. Por el momento, la firma continúa reforzando sus alianzas con los principales fabricantes de PC del mundo y ha puesto a disposición de los ISV versiones preliminares. Por ejemplo, Solmicro ya lleva unos meses trabajando en la compatibilidad de su ERP eXpertis con el 7 de Redmond, un producto que, en boca de Ramón Lozano, director de I+D+i de la firma, “tiene la fuerza suficientes para convertirse en un elemento dinamizador del mercado”. Con tanta preparación y tanto tiempo para normalizar el producto, el gigante informático confía en el éxito de Windows 7. Sus previsiones mundiales pasan por vender 40 millones de licencias en 2009 y 177 millones en 2010 (las ventas totales de Vista no han pasado de los 180 millones de licencias). Respecto a la situación en nuestro país, María Garaña, presidenta de Microsoft España, declaró recientemente que de aquí a 2010 un 70% de la base instalada de Windows (que gobierna más de un 90% de los PC) migrará al nuevo producto, “e incluso podríamos superar esa cifra”, puntualizó. Asimismo, el 99% de la gran empresa española y un amplio porcentaje de la pyme “tienen contrato de mantenimiento con Microsoft y migrarán”, y respecto al consumo, “el 90% llevará preinstalado Windows 7, señaló la directiva. Sin embargo, por lo visto en la última edición de la Reunión Mundial de Partners de la compañía, celebrado en Nueva Orleans, en la compañía domina la cautela a consecuencia de que la actual crisis económica hace impredecible la respuesta del mercado, incluso si se trata de una renovación del omnipresente Windows.
 
WindowsCanal formado
Para tenerlo todo a punto antes del día D, Microsoft ha puesto en marcha una serie de iniciativas y herramientas para formar a su canal en la nueva creación. El calendario lectivo comenzó hace meses con sesiones de formación comercial y técnica para partners, eventos presenciales y online para desarrolladores y técnicos de sistemas que continuarán desde primeros de septiembre. En este aspecto, Luis Martín, director de la unidad de negocio de Windows Client Commercial de Microsoft Ibérica, indica que la compañía ha hecho especial hincapié en que todo su ecosistema de partners (integradores de sistemas, fabricantes OEM e ISV) se encuentre preparado para la versión final de Windows 7. “Ya son más de 32.000 usuarios de aproximadamente 10.000 compañías en todo el mundo los que han tenido acceso a una amplia gama de herramientas y recursos, que Microsoft ha puesto a su disposición a través de diversos programas”, concreta el directivo.
Junto con talleres o “laboratorios de compatibilidades para ISV, el fabricante también cuenta con el programa ACF (Application Compatibility Factory) con el que pretende ayudar a sus clientes a resolver problemas de compatibilidad de sus aplicaciones críticas con la nueva versión. Al mismo se han adscrito un total de 8 empresas. Además, los distribuidores poseen más herramientas, como un portal para desarrolladores configurado desde el programa MSDN, una guía para desarrollar, evaluar y vender soluciones desde Windows (iniciativa Innovate On, www.innovateon.com) y el espacio Springboard en la web TechNet para los profesionales de TI, donde se han podido descubrir y gestionar aplicaciones del nuevo sistema.

Otra de las iniciativas es el roadshow que recorrerá 7 ciudades españolas y que organiza Microsoft junto con Intel y Tech Data para dar a conocer las ventajas de Windows 7 sobre las últimas plataformas de fabricante de chips. Emilio González, jefe de producto de Microsoft de este mayorista, comenta que, junto con esta gira, ha establecido “programas conjuntos para la promoción de Windows 7 entre el canal, que incluirán información, promociones, apoyo en la configuración de licencias, soporte comercial y asistencia técnica”. Es el caso de ofrecer licencias de Vista con upgrade gratuito al nuevo sistema y el Software Assurance, que permite a los clientes que compraron su PC después del 1 de enero de 2009 actualizar a Windows 7 cuando finalmente salga. 

¿Incentivo para el sector?
Las perspectivas de negocio de la industria tecnológica en los próximos meses no son buenas, pero si algo las puede cambiar o mejorar el panorama es, sin lugar a dudas, Windows 7. Microsoft se encargó de transmitir esa idea durante la celebración de Nueva Orleans. También gran parte de la distribución está convencida del poder redentor que puede tener el sustituto del fracasado Vista. Un canal que, a decir de la firma de Redmond, “anda ya muy preparado para venderlo”. De hecho, Roberto Espinosa, director de canal de Intel Iberia, cree que hay muchas expectativas en el mercado actualmente y que todo el mundo espera que con nueva tecnología y productos atractivos se consiga reactivar el sector. Entre estos estímulos el directivo señala el nuevo sistema operativo, así como sus procesadores Core i5 y la familia i7. En su opinión, dichas presentaciones van a hacer a muchos usuarios, tanto del segmento consumo como del profesional, decidirse a comprar nuevos equipos por las ventajas que este tándem les ofrecerá. Espinosa se muestra confiado en esta combinación y reconoce: “Realmente esperamos que sea una palanca para las ventas para esta segunda mitad”. Asimismo, Sonia Caso, directora regional de software de Dell España, estima que, ante la llegada de Windows 7, se espera “no solamente aumentar las ventas de licencias sino también ofrecer una serie de servicios diseñados para ayudar a los clientes a migrar sus imágenes, sus aplicaciones y su infraestructura de administración con verdaderas garantías de seguridad”. Por el momento, esta directiva reconoce que muchas empresas han manifestado ya, a día de hoy, su gran interés por dar el salto directo a Windows 7 desde XP Pro. Este parecer no es único. Acer vislumbra un elevado interés y popularidad por este sistema pues reconoce que varias versiones del mismo han alcanzado el primer puesto de los productos de software y de electrónica de consumo en general.
Los retailers, que han visto como su negocio ha caído drásticamente en el último año, también se muestran esperanzados. Así, según Ripoll, de PC City, “la gente desconoce su llegada, pero hay una gran demanda, tanto por la tecnología venidera como por el parque instalado de XP que permanece a la espera de un nuevo sistema operativo”. Y es que, “hace mucho tiempo que no tenemos este tipo de novedades”, puntualizan desde la cadena de establecimientos, lo que hace previsible un incremento en las ventas. Ripoll espera sobre todo un repunte de la demanda en la pyme, “dado que muchas de ellas no migraron a Vista por los problemas que les generaban al trabajar en red”.

Los análisis dicen…
Los principales analistas del sector no se ponen de acuerdo sobre el posible impacto que pueda tener Windows 7 a corto plazo. Así, las estimaciones de Gartner al respecto no son muy optimistas. Según la consultora, los consumidores no se lanzarán a comprarlo en masa y el segmento profesional esperará, al menos un año, para comprobar la compatibilidad y estabilidad del nuevo desarrollo del fabricante. Frente a esta opinión, Fernando Maldonado, analista de IDC que cubre el mercado de software, explica que Microsoft presenta su producto en un mercado ya maduro en el que su máximo competidor es él mismo, una situación que no es del todo ventajosa, pues resulta difícil promover el cambio. El analista explica que, aunque las empresas perciban algunas mejoras significativas en el recién llegado, “lo cierto es que ocasionalmente no son suficientes para justificar una migración a nuevos sistemas operativos”. De hecho, en su opinión, hay empresas en las que pueden convivir simultáneamente múltiples versiones.

Visto y no vista
Según llegó se fue. El anterior sistema operativo de Microsoft, presentado (entre los últimos meses de 2006 y los primeros de 2007) a bombo y platillo y con grandes perspectivas de venta, no tuvo el éxito esperado. Y eso que el Vista ofrecía mejoras en la protección (desarrollo de seguridad SDL, control de cuenta de usuario, etc.), en la gestión de contenidos o en la búsqueda de información, así como facilidad de despliegue, trabajo en equipo, soporte para nuevas tecnologías, mayor movilidad y gráficos inmersitos de nueva generación. Sin embargo, tenía un auténtico talón de Aquiles: el no garantizar la compatibilidad de algunas aplicaciones y dispositivos, lo que derivó, en sus primeros tiempos, en problemas de interoperabilidad o en la necesidad de invertir en hardware para subsanar esta carencia. Otro aspecto criticado de este sistema ha sido su alto consumo de memoria y de capacidad de procesamiento, ralentizando el trabajo con molestas interrupciones de control de cuentas de usuario (CCU). Como comenta Fernando Maldonado, de IDC, un grupo significativo de empresas consideraba que tarde o temprano tendrían que llevar a cabo la migración a este sistema, pero no veían la necesidad de hacerlo con celeridad, lo que se traduce, a decir de este responsable, “en una adopción como evolución y no como revolución”. Sin embargo, el anuncio de la aparición de Windows 7 ha ralentizado aún más las ventas de Vista que, de acuerdo a los datos de Microsoft, no ha llegado ni a los 200 millones de copias en todo el mundo (hay más de 1.000 millones de clientes de Windows instalados a escala planetaria).

No obstante, aquellos que tengan Vista en su equipo podrán adaptarse a Windows 7, pues Microsoft asegura que el 90% de las aplicaciones desarrolladas sobre el anterior sistema son compatibles con el recién llegado. Por otro lado, XP, la gran estrella de la firma hasta la fecha (el 95% de las compañías sigue con XP), tiene los días contados. Según Luis Martín, la compañía ha dejado de venderlo para ordenadores de escritorios y portátiles en retail y OEM desde el pasado 30 de junio (para system builders la fecha es el 31 de enero del ejercicio en curso), pero continuará ofreciendo el servicio de actualizaciones y soporte técnico hasta 2014.

El futuro en una ‘nube’
Aunque cada vez hay más voces que ven claro el empuje del cloud computing en el sector, desde IDC consideran que la adopción de este nuevo modelo de negocio es muy lenta y que todavía dará tiempo al lanzamiento de nuevas versiones de sistemas operativos por la vía tradicional de la venta de licencias.  Sea como fuere, Google, la compañía que más está moviendo los servicios (gratuitos) desde la nube, sigue apretando las tuercas a Microsoft, que cada vez mira con mejores ojos modelos de comercialización aparte del tradicional de licencias (el próximo Office 2010 estará parcialmente en Internet de forma gratuita). En la Reunión Mundial de Partners de Nueva Orleans, el mismísimo Steve Ballmer tuvo que salir al paso para decir que su compañía no tiene previsto sacar un sistema operativo en la nube, al modo del anunciado Chrome OS de Google. "No necesitamos ningún sistema operativo nuevo. Ya tenemos uno y debemos hacerlo evolucionar", señaló Ballmer, que se mostró convencido de que va a seguir habiendo espacio para programas con todas las funcionalidades instalados en el propio PC, toda vez que los usuarios de informática pasan el 50% del tiempo fuera de su navegador.

 
 
 
 
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