La situación de la pyme se está haciendo insostenible, ¿cuántas pymes se están viendo afectadas por impagos, situaciones de quiebra, problemas graves de morosidad y que ponen en riesgo su propia supervivencia?
Según datos de la CEOE, más de 300.000 empresas, en su mayoría pymes y autónomos, han cerrado en el último año como consecuencia de la crisis. El panorama a corto y medio plazo no es mucho mejor, ya que, si bien se percibe una deceleración de la recesión, lo cierto es que el desempleo sigue siendo una lacra en nuestro país. La falta de crédito, y por consiguiente de capital circulante, está haciendo muy complicada la situación para todas las empresas, especialmente para las pymes.
¿Cómo hacer frente a esta situación de riesgo y ante los impagos? ¿Qué herramientas pueden utilizar?
Es necesario crear modelos de negocio solventes y realistas, eso no es una novedad, pero sí es más importante en momentos de crisis. Es importante, obviamente, controlar gastos y establecer procesos de negocio adaptados a la nueva situación. Pero sobre todo, es importantísimo utilizar las nuevas tecnologías de forma inteligente, aprovechando las prestaciones que ofrecen en cuanto a eficiencia, productividad y competitividad. Desde
D-Link así lo hemos entendido y hemos puesto en marcha un programa global que ayude a las pymes a implementar los modelos TIC más modernos.
¿Cuáles son los planes, iniciativas y programas que tiene en marcha su empresa para ayudar a la pyme?
Como no podía ser de otra forma, desde D-Link, como primer suministrador de soluciones de red para pymes, contamos con numerosas herramientas y programas de apoyo a la pyme, pero querría destacar sobre todo el programa Delicatech, recién puesto en marcha por varios fabricantes líderes (en concreto Acer, D-Link, Inverter y Microsoft) para apoyar al distribuidor de tecnología para el mercado pyme, que contempla numerosos elementos de apoyo, así como formación e información, para fomentar la implantación de la tecnología en la pyme como factor de eficiencia y competitividad, en el que se ha invertido cerca de 300.000 euros. Este programa estará vigente todo este año, y esperamos que mucho tiempo más.
¿Podría ejemplificarnos con un caso práctico, cómo la implantación de una de sus soluciones ha aportado mejoras significativas a una pyme?
Pues podría citar un interesante caso, como es el de BINSA, Un pequeño suministrador industrial de Barcelona que recientemente se mudó a unas nuevas instalaciones, más amplias, y cuyos responsables han decidido instalar una red
wireless para manejar mejor sus activos, ganar en eficiencia y reducir costes operativos. Gracias a la tecnología inalámbrica de D-Link, esta empresa ha conseguido gestionar sus almacenes de más de 12.000 m2 casi en tiempo real; sus operarios están ahora equipados con portátiles con conexión WiFi permanente, cuyos datos son enviados automáticamente a un sistema de gestión central que coordina todo el proceso. Además, al delegar en un integrador especializado, en Binsa no se han tenido que ocupar de nada. Ese es, para mí, un ejemplo perfecto de cómo la tecnología ayuda a la pyme.
¿Cuál es el conocimiento y concienciación general de las empresas sobre la necesidad de equiparse tecnológicamente?
Según datos de AETIC, las empresas españolas en general conceden gran importancia a las tecnologías (el 66,3% de ellas la considera muy importantes), pero muchas de ellas detectan barreras o frenos a su implantación, aduciendo factores como “desconocimiento”, “elevados costes” o “escasez de personal adecuadamente formado”. Esto da una idea de la situación actual, y el camino que nos queda por recorrer. Lo más importante es que las pymes se den cuenta que la informatización no ha de verse como un gasto, sino como una inversión necesaria, por no decir imprescindible.
¿Cómo cree que afecta la crisis a las pymes españolas?
Factores como la escasez de crédito o la falta de confianza -que es un lastre para el consumo y la inversión- están haciendo muy complicada la situación para las pymes. El problema, obviamente, es sobre todo económico, pero también a nivel estructural se produce una falta de competitividad que condiciona su operativa.
¿Cuáles considera que son las claves para que la empresa afronte la crisis desde una perspectiva positiva?
Como decía antes, la clave es crear modelos de negocio solventes, establecer procesos de negocio adaptados a la situación actual, y sobre todo utilizar las nuevas tecnologías para potenciar la eficiencia, la productividad y la competitividad.